En el segundo depósito, denominado “Sala de velatorios”, se hallaron arrumbadas cerca de 200 bolsas de consorcio negras con restos óseos, muchas sin estar identificadas con nombre, nicho y ubicación catastral, además de 15 cajones féretros de madera.
Respecto al tercer depósito, ubicado en el segundo piso del edificio, la intendencia afirmó que se encontraron cientos de féretros de personas adultas, 22 correspondientes a niños, ya que tenían la identificación de "angelitos" y bolsas de consorcios con restos óseos y huesos desparramados por el piso.
En el cuarto depósito, denominado “Galpón de arena”, los inspectores visualizaron cuatro lugares separados con más de 107 ataúdes apilados indiscriminadamente arrumbados y bolsas negras de consorcio con restos humanos.
El municipio sostuvo que todos estos sitios se encontraban en "muy mal estado de conservación y limpieza, con olores nauseabundos y agua estancada".
Luego del hallazgo, la comuna hizo una presentación judicial ante la UFI de turno con la solicitud de “averiguación de posibles ilícitos respecto de los cuerpos y los restos óseos hallados no identificados”.