“Nos destrozaron, nos hicieron mierda. La tengo a la mamá de mi nena muriéndose. ¿Les parece justo? ¿Cómo se pueden meter con una criatura?”, dijo Marcos el padre de la víctima, sumido en un llanto desconsolado, segundos antes de que los restos fueran trasladados al cementerio local.
El hombre contó que se comunicó con él Héctor, el padre del delincuente de 17 años a quien la Justicia le dio prisión preventiva por el homicidio de Kim.
“Me quiso pedir disculpas y le quiero dar la oportunidad que me mire a la cara y me lo diga de frente”, contó Marcos Gómez y le habló a ese papá: “Tu hijo me la mató. Vení a enfrentar mi dolor. Andá al cementerio a despedir a mi hija. Le gustan los capibaras, llevale uno”. “Trato de ser fuerte, pero en este momento se me parte el alma, estoy destrozado”, cerró.