Posteriormente, sufrió una convulsión que obligó su derivación urgente a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Militar Central. Allí fue inducida a un coma farmacológico para controlar los episodios convulsivos.
Joven militar herida en un entrenamiento: cómo sigue la investigación
A raíz de la gravedad del caso, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, ordenó la detención de nueve miembros de la Armada: entre ellos, el instructor señalado por el presunto empujón y el suboficial responsable del ejercicio.
El informe preliminar de la Fiscalía federal indica que Páez contaba con solo cuatro meses de formación dentro de la Armada y no había recibido instrucción previa para este tipo de entrenamientos, que simulan respuestas ante eventuales disturbios.
Es más, con el correr de las horas las compañeras de la joven declararon ante la Justicia y señalaron que Páez habría sido objeto de un trato más violento que el resto del grupo durante la práctica, mientras que algunas mencionaron incluso una posible relación personal previa entre Páez y uno de los instructores, que podría haber influido en el trato recibido.
Paralelamente, la Armada inició una investigación interna en base al reglamento de procedimientos navales. Las sanciones podrían ir desde graves hasta muy graves, con la posibilidad de que los involucrados sean dados de baja o pasados a retiro obligatorio, en especial aquellos con mayor rango.
Cómo sigue de salud Brisa, la joven militar que sufrió el fuerte golpe
En cuanto a la salud de Brisa Páez, el último parte médico indica una evolución favorable. Superó una neumonía y una infección renal, fue retirada del coma inducido y ya no necesita asistencia respiratoria.
Actualmente se encuentra despierta, lúcida y en condiciones de comunicarse. Por eso fue trasladada a una habitación común dentro de la terapia intensiva, donde puede recibir visitas familiares durante el día.