La nena lloraba cada vez que debía subirse al micro que la llevaba a la escuela y en muchas ocasiones ni siquiera quería salir de su casa. Alertada por esta situación, y con la sospecha de que podría ser maltratada, la madre compró un dispositivo de grabación y lo colocó en el moño con el que peinaba a la nena. “Estaba absolutamente conmocionada por lo que escuchó", precisó el letrado en declaraciones al mencionado medio.
Las mujeres la amenazaban diciéndole que los golpearían en la cara y les sacarían los dientes, y hasta les decían que no les iban a dar la comida.
“Estas detenciones envían un mensaje contundente: que el abuso infantil no será tolerado y debe denunciarse”, manifestó el fiscal Morrisey en un escrito, en el que agregó: “Debemos continuar trabajando para garantizar que los niños vulnerables estén protegidos, especialmente en la escuela”.
El funcionario judicial presentó una demanda civil en febrero en la que acusó a Lester, Yurish y Douty de abusar verbalmente de los estudiantes al amenazarlos con violencia física. Los comentarios sobre la grabación “incluyen amenazas de violencia, abuso verbal y otros ultrajes”, se precisó en la denuncia.
La demanda civil fue enmendada en mayo para incluir a la directora de la escuela, Amber Boeckmann, al alegar que “intentó oscurecer activamente la evidencia con una investigación defectuosa".
La Junta de Educación del Condado de Berkeley también fue agregada como demandada en la queja civil, ya que “tiene responsabilidad porque quienes cometieron las acusaciones lo hicieron durante el transcurso de su empleo en la junta”.
“Nos complace que el fiscal se haya tomado su tiempo, haya realizado una investigación exhaustiva y haya decidido arrestar a los tres individuos esta mañana”, observó el abogado. “Hemos tenido fe en el sistema desde el principio y esperamos la disposición de los procesos penales. Adri ahora felizmente va a estudiar. Está en una nueva escuela y en un ambiente amoroso y mucho mejor”, concluyó.