Ante la violencia, la mujer tomó un cuchillo para proteger a su hijo, aunque decidió dejarlo cuando su hija menor le pidió que no lo utilizara. Según la reconstrucción de la Fiscalía, fue en ese momento cuando el acusado la roció con combustible, la amenazó de muerte e intentó prenderla fuego utilizando un encendedor.
La policía detuvo al agresor. (Foto: archivo)
El femicidio fue evitado gracias a la reacción de la adolescente, que golpeó la mano de su padre e hizo caer el encendedor al piso antes de que pudiera iniciar el fuego. Luego, junto con su hermano, logró sacar al agresor de la vivienda.
El hombre volvió a la casa y terminó detenido
Lejos de finalizar la violencia, el acusado habría continuado con las amenazas tras abandonar la casa. Siempre según la investigación, arrojó un ladrillo contra el vehículo de la víctima, provocando daños, y advirtió que regresaría.
Minutos después volvió al domicilio, pero ya se encontraba allí personal policial, que procedió a detenerlo.
La Justicia ordenó la prisión preventiva
Durante la audiencia de formulación de cargos realizada este sábado, la Fiscalía presentó distintas pruebas, entre ellas:
- La denuncia de la víctima.
- El acta policial.
- Testimonios de vecinas que asistieron a la mujer.
- Certificados médicos.
- Informes periciales.
El examen del médico forense confirmó que la víctima presentaba lesiones en el cuello y en el antebrazo izquierdo, compatibles con la presión ejercida con las manos y rasguños. Además, los especialistas indicaron que, a pesar de que la mujer se había bañado y cambiado de ropa, aún conservaba olor a combustible, un dato considerado clave para la investigación.
Los investigadores también detectaron lesiones de distinta antigüedad, lo que podría evidenciar un contexto previo de violencia de género. El fiscal jefe Santiago Márquez Gauna y la fiscal adjunta Laura Olea solicitaron la prisión preventiva al advertir riesgos de fuga y de entorpecimiento de la causa.
La jueza de garantías Sonia Martín hizo lugar al pedido y ordenó que el acusado permanezca detenido durante cuatro meses, al considerar que la medida resulta indispensable para proteger a la víctima, a los menores involucrados y asegurar el desarrollo de la investigación.