Ante esa situación, la adolescente llamó a su padre, quien estaba separado de Abbondanza desde hacía unos años, porque le pareció raro que no hubiera vuelto.
La búsqueda comenzó por el vecindario pero nadie sabía nada y, luego de preguntarle a otros familiares y de haber recorrido los hospitales, a la medianoche fueron a la comisaría local para realizar una denuncia por "averiguación de paradero", dijeron las fuentes.
Personal policial continuó la pesquisa a través de las cámaras municipales pero ninguna de ellas captó nada.
El responsable del femicidio
La fiscal Ana Laura Brizuela, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 del Departamento Judicial Zárate-Campana, dispuso revisar las cámaras particulares y una de ellas tomó el momento en el que Abbondanza ingresó por sus propios medios a la casa de un vecino de la esquina.
"Tenemos cámaras que muestran que el vecino entra y sale durante toda la noche, en ocasiones con bolsas", precisó a Télam un vocero encargado de la pesquisa.
Además, a las cuatro de la mañana salió con el perro de la mujer como si saliera a pasearlo y volvió a la casa, situación que ocurrió nuevamente pero esta vez el animal ya no tenía el pretal puesto.
La Policía encontró el pretal, la correa y la ropa de la mujer ensangrentada en un terreno baldío ubicado a dos cuadras de la vivienda, mientras que el perro fue hallado suelto a las 5 de la madrugada.
Los efectivos también revisaron los tachos de basura de la cuadra y hallaron una bolsa similar a las que había dentro del inmueble con una mancuerna, un buzo y una toalla, todo con sangre.
Con esos datos, la fiscal dispuso un allanamiento de urgencia en la casa del sospechoso y los restos quemados de la mujer fueron encontrados en la parrilla ubicada en la terraza.
"En el terreno hay dos casas separadas y presumimos que el hecho ocurrió en la de atrás que estaba desocupada, en una habitación que estaba completamente limpia de manera reciente", añadió otro vocero y agregó: "Encontramos manchas de sangre en las puertas y un palmar como marcado con sangre, una escena macabra".
Tras el hallazgo, los efectivos aprehendieron a Agustín Leonel Chiminelli (24) como presunto autor material y a su padre jubilado, llamado Carlos Rubén (69), y a su madre Liliana Esther Sánchez (64), quien trabaja como empleada de una farmacia, como supuestos cómplices.
En tanto, amigos y vecinos marchaban esta tarde en la plaza Eduardo Costa de Campana y con aplausos pedían "justicia" por el brutal femicidio.