Una oficial de la Policía de la Ciudad fue condenada a prisión perpetua por haber asesinado de un tiro a un cartonero cuando se encontraba en una persecución para recuperar el teléfono que acababan de robarle a fines de 2020.
Una oficial de la Policía de la Ciudad fue condenada a prisión perpetua por haber asesinado de un tiro a un cartonero cuando se encontraba en una persecución para recuperar el teléfono que acababan de robarle a fines de 2020.
Los jueces, según la argumentación del fallo, consideraron negligente el accionar de la Policía de la Ciudad, Flavia Beatriz Juárez. También resultó relevante que se intentara "armar una causa" para cubrir el hecho.
El cartonero muerto fue identificado como Pablo Ricardo Pereyra y estaba juntando cartones el 31 de diciembre de 2020 cuando uno de los proyectiles disparados por Juárez lo alcanzó en el abdomen, después de agonizar una semana, murió en el Hospital de Ramos Mejía.
El ataque sucedió el 31 de diciembre de 2020, minutos antes de las 13hs, cuando Juárez conducía su auto por la calle Luis Sáenz Peña y Constitución. Al detenerse en el semáforo con la ventanilla abierta, un ladrón le arrebató su celular.
Juárez, que estaba uniformada y portaba su arma reglamentaria, se bajó de su vehículo y persiguió al ladrón, al llegar a metros del cruce de las calles Constitución y San José, apuntó y abrió fuego.
El delincuente se refugió en un hotel de la cuadra pero Pereyra, que se encontraba recolectando cartones en la esquina no advirtió lo que ocurría hasta que la bala impactó en su abdomen.
Pereyra, padre de cuatro hijos, no tenía nada que ver con el robo sufrido por la oficial, quien volvió a subirse al auto y se retiró del lugar sin siquiera asistir al hombre baleado.
El ladrón del celular fue detenido y fueron los primeros imputados de la causa. Al principio querían culparlo de la muerte del cartonero, pero fue sobreseído del homicidio al descubrir que fue Juárez quien disparó.