Tras el ataque, personal del Destacamento de Máximo Paz acudió al lugar alertado por llamados de vecinos. Al intentar identificar y detener a los responsables, los efectivos se encontraron con una fuerte resistencia y nuevas explosiones de violencia.
La Policía logró ingresar al domicilio señalado como punto del conflicto y realizó disparos disuasivos. Como resultado del operativo, fueron detenidos dos jóvenes, identificados como Isaac Ariel Peralta (23) y Yoel Axel Soriano (25), ambos con domicilio en la zona.
Sin embargo, lejos de calmarse, la situación se volvió aún más grave. Familiares y allegados de la víctima reaccionaron con furia, arrojaron piedras y objetos contundentes contra los efectivos y atacaron los móviles policiales.
Durante los disturbios, dos patrulleros fueron incendiados y destruidos por completo: una camioneta Toyota Hilux y un Renault Logan. Las imágenes del fuego consumiendo los vehículos reflejaron el nivel de tensión que se vivió en el barrio.
Ante el riesgo de nuevos ataques, la Policía debió desplegar un operativo especial, con refuerzo de efectivos e intervención del cuerpo de Infantería, para resguardar a los detenidos y evitar represalias.
Luego del homicidio, el clima en Altos Verdes seguía siendo altamente tenso, con custodia policial permanente y controles preventivos en la zona.
La causa fue caratulada como “Homicidio” y quedó a cargo de la UFI N° 2 de Cañuelas, que ahora investiga tanto el crimen como los incidentes posteriores contra la fuerza de seguridad.
Mientras avanza la investigación, circulan versiones no confirmadas que vinculan el conflicto con disputas internas relacionadas a la tribuna del club Banfield en el ámbito local, aunque las autoridades no avalaron oficialmente esa hipótesis.