Con el correr de los minutos los efectivos fueron notificados de que la adolescente, vecina de la casa en la que se encontró el cuerpo, había sido internada en una clínica y su estado de salud era desconocido. Además, la mamá de la chica de 14 años no permitió que el médico de Policía la examine.
El dato clave para los agentes fue suministrado por el novio, es decir, el padre de la beba. Según reconstruyó La Gaceta, el joven relató que "ella estaba embarazada de él, que le había pedido en varias oportunidades que buscaran un médico porque no quería tener a la nena".
Con esa información, la Policía sospecha que la madre de la adolescente podría estar involucrada en el hecho. Los primeros resultados de la autopsia que se le practicó al cuerpo de la beba indicaron que tuvo pocas horas de vida y que habría sido asfixiada, aunque se aguardan los informes complementarios.
La mamá de la beba permanecía internada en la Clínica Mayo, mientras que el padre fue demorado por la Policía en la comisaría local.