“Nos dimos cuenta de que había puesto la cámara del celular para grabarnos cuando íbamos al baño. También era raro cómo nos saludaba, a mi mamá y a mí, nos abrazaba y bajaba la mano”, relató Luciana.
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El policía, señalado como abusador de la nena de 4 años, junto a la madre de la menor.
La frase de la nena que dejó en evidencia los abusos
Según contó la denunciante, hace tres meses su sobrina fue de visita a la casa de su abuela y pidió ir al baño. Al acompañarla, la joven observó que la menor “tenía paspada toda la zona de la vagina”. Una semana después, el hecho se repitió. Cuando la consultó a la madre por esta situación, “no sabía qué responder” y afirmó que “le estaba aplicando una crema”, contó Luciana.
Semanas después, la nena volvió a quedarse a dormir en lo de su abuela, aunque en este caso la herida era más grave. "Tenía todo muy rojo hasta el ano. La nena ya se quejaba del dolor. Cuando su abuela le preguntó por qué tenía todo así, le respondió 'de eso no se habla'".
A partir de ese alerta, Luciana y su mamá decidieron llevar a la niña a la guardia del Hospital Garrahan, donde quedó internada una semana. En ese momento, mientras esperaban en la guardia del nosocomio, la menor expresó una frase estremecedora: “A mi peluche le duele la cola porque estaba jugando con su papá y le entró un chicle en la cola”.
En tanto, de acuerdo con los informes médicos, el abuso sexual no pudo ser constatado, ya que no hubo acceso carnal. No obstante, tampoco pudo ser descartado.