El duro reclamo de los abuelos
Mientras la investigación avanza, los abuelos paternos de Thiago cuestionaron el accionar judicial y sostuvieron que existían antecedentes que advertían sobre una situación de riesgo para el niño. “Todo esto lo sabía la Justicia. Por eso es culpable de que hoy él no esté”, afirmó Marta Salazar, abuela del pequeño.
Según relataron, desde 2025 se habían presentado denuncias vinculadas a presuntos maltratos y conflictos familiares. Ciro Altamirano, abuelo de la víctima, aseguró que realizó al menos cuatro denuncias porque observaba cambios en el comportamiento del nene y temía por su integridad.
“Lo veíamos triste, lo veíamos mal. Sentíamos que estaba en riesgo”, sostuvo.
Los familiares también afirmaron que llevaban varios meses sin poder ver al menor y cuestionaron la actuación de los organismos encargados de proteger a la infancia. “A ella la protegieron, a los chicos no. Si la Justicia hubiese actuado a tiempo, Thiago estaría con nosotros”, lamentó Salazar.
Qué pasará con el hermano menor
La familia paterna también manifestó su preocupación por el hermano de Thiago, un bebé de nueve meses que actualmente permanece bajo resguardo institucional.
La abogada Belén Carrazana confirmó que solicitaron que el menor sea entregado a sus familiares paternos mientras continúa la investigación judicial.
“La Justicia actuó de forma muy lenta y tuvimos un desenlace fatal”, afirmó la letrada, quien además pidió que se revisen las intervenciones realizadas por profesionales y organismos que participaron del seguimiento del caso.
Por su parte, desde la Subsecretaría de Niñez y Familia de Salta confirmaron que existía una intervención previa relacionada con denuncias cruzadas por violencia entre los progenitores de Thiago y que la situación familiar era conocida por distintas áreas estatales.