En la declaración espontánea que le hizo a la Policía cuando ayer allanaban su casa, Mansilla dijo que la niña había sufrido una broncoaspiración y había fallecido, pero como no supo qué hacer, se asustó y metió el cuerpo dentro de una caja y la llenó de cemento.
"La caja con el cuerpo la utilizaba como mesita de luz en su dormitorio", confió a la agencia de noticias Télam un investigador.
La denuncia sobre el paradero de la niña la había realizado su padre, Maximiliano Martín, el pasado 24 de octubre.
Según las fuentes, el hombre indicó que hacía varios meses no veía a su hija y que Mansilla le había dicho que la había dado en guarda al servicio local de San Martín, por las malas condiciones de vida que tenía en su domicilio.
Un investigador indicó que finalmente el lunes, luego de varios días, la madre de la niña reconoció ante unos familiares que su hija había muerto luego de que le preguntarán insistentemente dónde se encontraba la menor.