Le sacaron la tobillera a la abogada argentina acusada de racismo en Brasil y está cerca de volver al país
Tras el pago de la multa impuesta en la pena, Agostina Páez está a un paso de volver a Argentina. Solo resta un trámite administrativo.
31 de marzo de 2026 - 16:36
Agostina Páez está a un paso de volver a Argentina.
La situación judicial de Agostina Páez dio un giro clave en Brasil: la Justicia decidió quitarle la tobillera electrónica y avanzar con los trámites que le permitirán regresar a la Argentina. Solo resta un paso administrativo para concretar su salida del país luego de abonar el monto del acuerdo conseguido con la fiscalía.
El juez a cargo del caso aceptó el habeas corpus presentado por la defensa de la abogada argentina y resolvió levantar las medidas cautelares, lo que incluye la remoción de la tobillera electrónica.
Con esta decisión, las autoridades iniciaron la gestión del permiso migratorio necesario para que Páez pueda salir de Brasil, último requisito pendiente para concretar su regreso. Días atrás, la joven había pagado una fianza de 97 mil reales (más de 18 mil dólares), condición clave para avanzar en el proceso judicial y recuperar la libertad de movimiento.
Hasta último momento, existían dudas sobre cuándo se definiría su situación: el magistrado podía esperar a los alegatos finales o resolver de manera anticipada. Finalmente, optó por avanzar de inmediato, en un fallo que aceleró los tiempos y despejó el camino para su vuelta a la Argentina.
Agostina Paez, abogada argentina detenida en Brasil. Foto: AFP
Cómo fue la audiencia y qué dijo la acusada
El martes pasado, Páez participó de una audiencia en el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro, donde se confirmó que podrá regresar al país. Tras conocerse la resolución, expresó alivio, aunque aclaró que aún no siente tranquilidad total: “Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz”, afirmó.
Además, reconoció el impacto personal del proceso judicial: “Fue la peor experiencia de mi vida”, sostuvo, y aseguró que siempre dijo la verdad durante el juicio.
La abogada, de 29 años, también pidió disculpas a las personas afectadas y manifestó que, si bien le gustaría volver a Brasil en el futuro, actualmente siente temor.
Por último, remarcó cuál es su prioridad inmediata tras este episodio: reencontrarse con su familia en Santiago del Estero, luego de semanas marcadas por la incertidumbre judicial.
El caso, que generó repercusión en ambos países, entra ahora en una etapa decisiva, con el foco puesto en su salida de Brasil y el cierre del proceso.