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"El hombre gato" y el debate sobre su salud mental
El estado de salud mental de Pereg es hoy una de las grandes incógnitas que enmarcan el juicio que se le lleva a cabo en Mendoza. Desde su detención, el "hombre gato" evidenció una extraña conducta: maullaba y actuaba como felino. Sin embargo, una ex novia del israelí compareció en una audiencia esta semana y planteó dudas sobre su presunto amor por los animales.
La mujer declaró ante el jurado popular, las partes y la jueza técnica Laura Guajardo, y aseguró que en el 2009 -a poco tiempo que Gil Pereg arribara a la provincia- comenzó una relación con el ahora sospechoso y dijo que se peleó porque él "odiaba a los perros y gatos que yo tenía". Sobre su vínculo, detalló: "Nos alejamos porque él odiaba a los animales. Yo tenía perros y gatos y a él le molestaban. Una vez pateó a un perro en plena calle".
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El "Hombre gato" y los macabros detalles del homicidio
En esa jornada también declararon efectivos policiales y peritos que trabajaron en los allanamientos en busca de las víctimas, como así también en las pericias sobre los cuerpos. Los profesionales confirmaron que la madre de Gil Pereg fue estrangulada y la tía asesinada de tres balazos.
En este marco, los médicos forenses dieron detalles de las lesiones post mortem que sufrieron las mujeres. Indicaron que uno de los cuerpos había sido atravesado por una barra de hierro que ingresaba por la oreja con salida por el cráneo, sumado a otros cuatro hierros introducidos hasta el abdomen (dos por la vagina y dos por el ano). En tanto que el otro cuerpo presentaba las mismas lesiones, pero con salida por el tórax y el dorso.
El doble crimen de las israelíes -su madre, Phyria Saroussy (63), y su tía, Lily Pereg (54)- fue descubierto el 26 de enero de 2019 cuando, luego de días de búsqueda por Mendoza e, incluso, Chile, los cuerpos fueron hallados enterrados en un predio propiedad de Pereg, ubicado en calle Julio Argentino Roca 6079, de Guaymallén.