La investigación comenzó luego que el hombre denunciara el secuestro de su pareja. Según sus dichos, los captores le enviaron mensajes de WhatsApp desde el celular de ella en los que le exigieron la entrega de 100.000 dólares para liberarla, caso contrario la iban a matar y vender sus órganos.
Ante esa denuncia, los investigadores de la Justicia federal de Morón analizaron los teléfonos de la pareja y determinaron que la última ubicación de ambos aparatos fue por la ruta 24, por lo que la pareja estaría junta en ese momento.
Con su coartada descubierta, Sanabria Báez le dijo a la Policía que la había asesinado, que descuartizó el cuerpo y que había arrojado algunas partes en un campo cerca de la ruta 24.