La víctima intentó resistir el robo, por lo que durante el forcejeo el ladrón la arrastró unos 30 metros, y le gritó al otro asaltante: "Matala, matala!"
En esas circunstancias, un oficial de la Policía Federal Argentina (PFA) que había llegado minutos antes a su casa, salió a la calle al escuchar los gritos con su pistola reglamentaria y advirtió como intentaban robarle a una chica, que resultó ser la hermana de su novia.
Ante esa situación, el policía, que se encontraba vestido de civil, se identificó como tal y les dio la voz de alto a los asaltantes, informaron fuentes judiciales.
"Tirale, tirale que es gorra!", le gritó el ladrón que forcejeaba con la joven a su compañero, quien de inmediato le efectuó un disparo al oficial.
El policía repelió la agresión y realizó dos tiros, uno de los cuales impactó en la cabeza del asaltante que sujetaba a su cuñada, mientras que el cómplice huyó del lugar a bordo de la moto, añadieron los informantes.
El ladrón cayó al suelo y murió en el acto debido a la gravedad de la herida recibida, mientras que la joven sufrió una lesión en el hombro producto del forcejeo con el "motochorro".
Interviene en la causa el fiscal Juan Pablo Tathagian, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, quien ordenó el secuestro del arma reglamentaria del oficial para realizar los peritajes correspondientes, pero no adoptó ningún temperamento legal al momento, al considerar que el policía actuó en legítima defensa.
En cuanto al ladrón muerto, no había sido identificado ya que ningún familiar se presentó a reconocerlo, por lo cual se esperaba establecer su identidad a través de sus huellas dactilares, y se trasladó su cuerpo a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora para practicar la autopsia.
La causa fue caratulada como "tentativa de robo agravado por el uso de arma de fuego y homicidio", y se dispusieron una serie de medidas para localizar al delincuente prófugo.
Fuente: Crónica