La propuesta establece que los descuentos tarifarios quedarán limitados a los usuarios incorporados al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Dentro de ese padrón se incluyen hogares con ingresos netos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales, beneficiarios con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, excombatientes de Malvinas que perciban una Pensión Vitalicia y hogares con al menos un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
En este último caso, el texto prevé que la Secretaría de Energía evalúe de qué manera la condición acreditada mediante el CUD implica una necesidad específica de asistencia para afrontar el costo de los servicios energéticos.
De esta manera, el esquema combinaría criterios geográficos y socioeconómicos para determinar quiénes podrán acceder al beneficio.
El proyecto también redefine el mapa de las denominadas Zonas Frías y limita el alcance del régimen a las regiones históricamente contempladas, entre ellas la Patagonia, Malargüe y la Puna. Además, incorpora dentro del esquema subsidiado la comercialización de cilindros, garrafas y gas propano a granel en esas zonas.