La quinta audiencia del juicio contra Cristian “Pity” Álvarez quedó interrumpida este miércoles luego de que el músico se retirara de la sala para ir al baño y no regresara durante varios minutos.
El músico volvió a quedarse dormido durante la quinta audiencia y luego salió de la sala para ir al baño. Como no regresaba, el tribunal interrumpió el debate y pidió asistencia médica. La defensa volvió a reclamar que se suspenda el juicio.
La quinta audiencia del juicio contra Cristian “Pity” Álvarez quedó interrumpida este miércoles luego de que el músico se retirara de la sala para ir al baño y no regresara durante varios minutos.
Ante la prolongada ausencia y la preocupación por su estado, uno de los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 dispuso interrumpir el debate y solicitó la presencia de una ambulancia del SAME para que lo asistiera dentro del edificio judicial.
El episodio se produjo después de que el cantante volviera a quedarse dormido durante la audiencia, una situación que ya se había registrado en jornadas anteriores y que volvió a poner bajo discusión su estado de salud y su capacidad para seguir el proceso.
Álvarez se quedó dormido nuevamente mientras se desarrollaba la audiencia. La situación generó preocupación entre quienes participan del proceso y volvió a poner el foco sobre los planteos de sus nuevos abogados. Poco después, el músico pidió autorización para retirarse momentáneamente de la sala para ir al baño.
Sin embargo, pasaron los minutos y no regresó al recinto, lo que llevó al tribunal a tomar la decisión de frenar la audiencia y solicitar asistencia médica. Personal del SAME se presentó en el lugar para evaluar al músico y determinar su estado psicofísico.
Pese a su estado, el cantante había pedido no llamar a la ambulancia, pero la médica que estaba declarando fue quien insistió en que sea asistido. A causa de ello, uno de los jueces ordenó la presencia del SAME. Cuando los médicos llegaron y lo asistieron, le consultaron si había consumido drogas y dijo que creía que sí.
Al revisarlo, los profesionales determinaron que tenía la presión y la glucosa alta. Sin embargo no pudieron medicarlo porque Álvarez no logró recordar si había ingerido sustancias.
Luego de varios minutos, el tribunal suspendió la audiencia y anunció que se retomará el lunes 7 de septiembre a las 10:30. Los médicos finalmente decidieron trasladar al artista al Hospital Fernández para una mejor evaluación.
Quedaron cuatro testigos pendientes, sumada la médica Biazoni Rolla, quien estaba declarando y que a causa de la descompensación no pudo terminar su relato.
El episodio también fue utilizado por los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro para insistir con su planteo de que el juicio debe ser suspendido.
La defensa sostiene que los reiterados episodios de somnolencia, desconexión y desorientación deberían ser evaluados para determinar si Álvarez cuenta actualmente con las condiciones neuropsíquicas necesarias para comprender el proceso y participar activamente de su defensa.
En ese sentido, los abogados ya habían presentado un habeas corpus con 14 puntos, entre los que solicitaron la suspensión del debate y una evaluación multidisciplinaria e integral del músico.
El objetivo de ese estudio es establecer si su estado actual es suficientemente estable como para afrontar todas las etapas del juicio.
Baños y Queijeiro asumieron recientemente la defensa de Álvarez, en reemplazo de sus anteriores representantes. La incorporación del nuevo equipo se produjo durante la cuarta jornada del juicio. En ese momento, los abogados solicitaron que el debate fuera reprogramado para disponer de tiempo suficiente para estudiar el expediente y definir su estrategia.
El juicio contempla 11 audiencias y la participación de alrededor de 70 testigos, con jornadas previstas durante los próximos dos meses.
Hasta el momento, el tribunal rechazó algunos de los primeros pedidos formulados por los nuevos defensores, entre ellos el planteo de nulidad del debate y la solicitud para que Álvarez sea juzgado mediante un juicio por jurados populares.
El músico comenzó a ser juzgado el 10 de agosto por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré, en Villa Lugano.
De acuerdo con la acusación, Álvarez habría disparado contra Díaz durante una discusión. El crimen ocurrió el 12 de julio de 2018 y desde entonces el expediente atravesó distintas instancias hasta llegar al actual juicio oral.
La defensa, ahora encabezada por Baños y Queijeiro, busca poner el foco en distintos aspectos médicos y periciales del caso, mientras intenta que se determine si el músico está actualmente en condiciones de afrontar el proceso.
El episodio ocurrido este miércoles vuelve a colocar esa discusión en el centro del juicio, que quedó momentáneamente interrumpido por la intervención médica solicitada por el tribunal.