Las imágenes permitieron establecer que el sospechoso se había alejado junto a un amigo a bordo de un Volkswagen Gol rojo. Sin embargo, las cámaras solo permitían reconstruir una parte de su recorrido.
Ante esa situación, los investigadores implementaron un operativo denominado “espiral”, que consiste en recorrer las calles alrededor del último punto en el que el vehículo fue registrado por una cámara. De esa manera, finalmente encontraron el auto a pocas cuadras.
Los investigadores llegaron hasta un complejo de cabañas, donde fueron atendidos por dos hombres. Uno de ellos era Gallardo, quien se presentó ante las autoridades con la misma ropa que llevaba puesta durante el ataque y no opuso resistencia.
El sospechoso fue esposado y quedó a disposición de la Justicia. Con las pruebas reunidas, el fiscal Robert inicialmente caratuló el expediente como tentativa de homicidio con dolo eventual y solicitó al Juzgado de Garantías que convirtiera la aprehensión en detención.
Sin embargo, el juez consideró que las evidencias no permitían acreditar el dolo necesario para sostener esa figura y recaratuló la causa como lesiones graves. Este lunes, Gallardo se negó a declarar ante el fiscal.
Las cámaras de seguridad fueron clave para identificar al agresor.
Cómo está Rodrigo Gómez tras la brutal agresión
Rodrigo permanece internado en el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas. Fuentes del caso indicaron que su evolución es favorable, aunque todavía continúa en terapia intensiva.
El ataque ocurrió alrededor de las 6 de la madrugada, cuando el joven quedó involucrado en una disputa con otro grupo de personas. En medio del enfrentamiento, uno de los participantes le dio una trompada en el rostro.
Un video grabado por un testigo registró el momento en el que un hombre vestido con remera y zapatillas blancas y pantalón beige golpeó a Rodrigo, pese a la presencia de policías en el lugar. La víctima no alcanzó a defenderse y tras recibir el golpe, cayó de espaldas, impactó la cabeza contra la vereda y quedó inmóvil.
Una ambulancia lo trasladó inicialmente al hospital local. Después fue derivado a la Unidad de Pronta Atención de Lezama para realizarle estudios y posteriormente al Hospital Cuenca Alta de Cañuelas.
Rodrigo Gómez tiene 24 años y lucha por su vida.
La intervención policial había comenzado a partir de un llamado anónimo al 101. El comisario de General Belgrano dispuso el envío de dos móviles, cuyos efectivos asistieron al herido, separaron a las personas que participaban de la pelea e identificaron a quien habría dado el golpe.
Un policía habría participado de la pelea y fue desafectado
La investigación sumó otro elemento después de que las autoridades revisaran las cámaras del centro de monitoreo municipal. En las imágenes detectaron la participación de un integrante de la comisaría local, que se encontraba vestido de civil, franco de servicio y había concurrido al boliche como cliente.
Según las grabaciones analizadas, el efectivo habría golpeado una vez a Rodrigo antes de la agresión que dio origen a la causa penal. A raíz de esta situación, durante la tarde del 27 de septiembre se iniciaron actuaciones administrativas contra el agente y la Auditoría General de Asuntos Internos dispuso su desafectación.
En las actuaciones intervienen la Jefatura de Policía de Seguridad Comunal, la Estación de Policía de Seguridad Comunal de General Belgrano y la Ayudantía Fiscal local.