En su análisis, los peritos destacaron que los detalles ofrecidos por la mujer "no se articulan de forma coherente", sugiriendo que podría haber elementos de exageración y acomodación en la información aportada. Además, la mujer faltó en tres ocasiones a una segunda entrevista que había sido programada para fines de agosto, lo que también ha complicado el proceso judicial.
Con la divulgación de este video y la falta de pruebas concluyentes, el futuro del caso es incierto. Por el momento, los rugbiers están de vuelta en su país y la defensa espera que la justicia dictamine un sobreseimiento que cierre el capítulo de esta investigación. Mientras tanto, la comunidad sigue dividida entre quienes apoyan a la denunciante y aquellos que defienden la inocencia de los jugadores, en un caso que ha puesto en el centro del debate temas sensibles como la credibilidad de las denuncias y la presunción de inocencia.