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Todo comenzó cuando los delincuentes ingresaron al local de Rapipago y Western Union con la intención de llevarse el dinero en efectivo.
El tiroteo se desató en el preciso instante en que los delincuentes, al verse acorralados, decidieron abrir fuego contra las agentes. Las dos policías respondieron al ataque, dando inicio a un enfrentamiento que fue descrito por los testigos como "infernal". Según los relatos de quienes presenciaron el incidente, el intercambio de disparos fue tan intenso que se escucharon alrededor de 30 detonaciones en cuestión de minutos.
Huida y operativo cerrojo
A pesar de la intensidad del tiroteo, los cuatro delincuentes lograron regresar a su vehículo y escapar a toda velocidad en dirección a Morón. La huida, sin embargo, no fue tranquila. La policía bonaerense montó rápidamente un operativo cerrojo en un intento de capturarlos antes de que pudieran perderse entre las calles del conurbano. Hasta el momento, los ladrones continúan prófugos.
Mientras tanto, las secuelas del tiroteo se hicieron evidentes en las inmediaciones del lugar. Los vecinos, todavía en estado de shock, comenzaron a compartir las grabaciones que habían capturado con sus celulares.
Uno de ellos, filmado desde un local cercano, capta el pánico entre los vecinos que, sin entender completamente lo que estaba ocurriendo, salen a ver el motivo del ruido solo para ser alertados de inmediato por otros transeúntes: "¡Al piso, tirate al piso! Te pueden pegar un tiro". La advertencia, aunque hecha en medio del caos, fue crucial para evitar posibles heridos entre los curiosos que se asomaban a la línea de fuego.