TRISTEZA

Tragedia y dolor por la muerte de Osvaldo Leonel Ulloa y Rodrigo Sánchez tras un brutal choque contra un camión

La madrugada del jueves dejó escenas de profunda conmoción en distintas partes del país. En menos de tres horas se registraron dos accidentes viales de gran magnitud: uno en la Ruta Nacional 34, donde dos jóvenes perdieron la vida al impactar contra un camión, y otro en Mendoza, donde un vehículo volcó con una madre, su hijo de 7 años y una mujer embarazada a bordo.

Tragedia y dolor por la muerte de Osvaldo Leonel Ulloa y Rodrigo Sánchez tras un brutal choque contra un camión

La madrugada del jueves dejó escenas de profunda conmoción en distintas partes del país. En menos de tres horas se registraron dos accidentes viales de gran magnitud: uno en la Ruta Nacional 34, donde dos jóvenes perdieron la vida al impactar contra un camión, y otro en Mendoza, donde un vehículo volcó con una madre, su hijo de 7 años y una mujer embarazada a bordo. Si bien en el segundo hecho no hubo víctimas fatales, el desenlace puso en evidencia la fragilidad de la seguridad vial en las rutas y calles argentinas.

Un choque fatal en la Ruta 34

El primer episodio se registró en la Ruta Nacional 34, a la altura del kilómetro 543, en la provincia de Santiago del Estero. Eran las primeras horas del día cuando dos motociclistas, Osvaldo Leonel Ulloa (16 años) y Rodrigo Sánchez (22 años), se desplazaban en una Yamaha YBR 125 cc. Según las primeras investigaciones, la moto en la que viajaban se cruzó en el trayecto de un camión Mercedes-Benz, lo que desencadenó una tragedia.

El impacto fue inmediato y letal. Ambos jóvenes fallecieron en el acto, sin dar tiempo a que los equipos de emergencia pudieran realizar maniobras de reanimación. Testigos que circulaban por la zona alertaron rápidamente a las fuerzas de seguridad y al servicio de emergencias médicas, pero al arribar solo pudieron constatar la muerte de los ocupantes de la motocicleta.

Lo que parecía un accidente ya trágico se tornó más grave minutos después. Un segundo camión, que circulaba detrás del primero, no logró frenar a tiempo y terminó impactando contra el Mercedes-Benz involucrado en el primer siniestro. Este segundo choque no provocó víctimas adicionales, pero complicó el panorama en la transitada Ruta 34, generando un riesgo aún mayor de nuevos incidentes.

La policía trabajó durante varias horas en el lugar para realizar las pericias correspondientes. La ruta permaneció parcialmente interrumpida, lo que ocasionó largas filas de vehículos y la preocupación de automovilistas que circulaban en dirección a Tucumán.

El chofer del camión Mercedes-Benz, identificado como Cristian José Escobar, de 47 años, viajaba desde General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, con destino a Tucumán. Por el momento, se esperan los resultados de las pericias y de los exámenes toxicológicos para esclarecer si hubo algún factor adicional que haya influido en el accidente.

Uno de los fallecidos, Osvaldo Leonel Ulloa, era un joven de apenas 16 años con un futuro prometedor en el deporte. Integraba las divisiones inferiores del Club Atlético Icaño, institución en la que había entrenado horas antes del fatal accidente. Según informaron allegados, se preparaba con entusiasmo para disputar la final frente a Pinto, programada para el domingo siguiente.

La noticia de su muerte provocó una profunda consternación en la comunidad deportiva. Sus compañeros, entrenadores y amigos expresaron en redes sociales mensajes de dolor y apoyo a la familia. El sueño de Osvaldo, como el de tantos adolescentes que encuentran en el fútbol una motivación y una esperanza de crecimiento, quedó interrumpido de manera abrupta.

Mientras la Ruta 34 se convertía en escenario de luto, otro accidente se registraba en la provincia de Mendoza, alrededor de las 5:30 de la mañana. En la intersección de las calles Profesor Mathus y Nuestra Señora del Carmen, un Volkswagen Gol no respetó la señal de “pare” y embistió a un Volkswagen Voyage, en el que viajaban una mujer, su hijo de siete años y una acompañante embarazada de cuatro meses.

El choque provocó que el Voyage volcara y cayera a un canal, que en ese momento llevaba agua debido a las lluvias recientes. La situación generó un riesgo extremo para los ocupantes, que quedaron atrapados en el interior del vehículo mientras el agua ingresaba lentamente.

Afortunadamente, la rápida reacción de personal municipal y vecinos de la zona permitió rescatar a las víctimas. Los transeúntes que circulaban por el lugar no dudaron en intervenir, algunos incluso metiéndose al canal para abrir las puertas del vehículo y sacar a los pasajeros.

Pese a lo dramático de la escena, los tres ocupantes resultaron ilesos, aunque presentaban signos de shock, frío y humedad. La madre y la mujer embarazada fueron asistidas en el lugar y trasladadas para controles médicos, mientras que el niño fue llevado al Hospital Pediátrico Humberto Notti, donde se confirmó que no había sufrido lesiones graves.

Los testigos destacaron la valentía de quienes se acercaron a ayudar sin pensarlo dos veces. “Si no hubieran actuado rápido, hoy estaríamos lamentando una tragedia mucho mayor”, relató uno de los vecinos.

El responsable del accidente, conductor del Volkswagen Gol, se detuvo apenas unos segundos tras el impacto. Según indicaron testigos, verificó el estado de las víctimas, brindó sus datos y luego se retiró del lugar. La policía confirmó que contaba con toda la documentación en regla, lo que permitió que siguiera circulando.

Sin embargo, este accionar generó malestar e indignación entre los vecinos del distrito de Bermejo, quienes cuestionaron la falta de responsabilidad y el hecho de que el automovilista pudiera marcharse mientras las víctimas eran rescatadas en estado de vulnerabilidad. “No es solo cumplir con los papeles, también se trata de humanidad”, señalaron algunos vecinos.

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