El propio Rivero también fue alcanzado durante el enfrentamiento: recibió un disparo en el tórax y debió ser trasladado de urgencia para ser operado. Las primeras informaciones indicaban que permanecía internado con pronóstico reservado. Un medio local reportó que su cuadro era delicado y que los investigadores todavía trabajaban para reconstruir la mecánica exacta del tiroteo.
El nieto del jubilado también resultó herido
El comerciante de 41 años también sufrió heridas durante el episodio. De acuerdo con la información recabada en el lugar, recibió un disparo en la mano derecha y una lesión superficial en la cabeza producto del roce de un proyectil.
A diferencia de su abuelo, su cuadro no revestía gravedad y posteriormente habría recibido el alta médica.
La Policía llegó al lugar después de un llamado al 911 y encontró el cuerpo de uno de los presuntos delincuentes tendido en la vía pública, con una herida de arma de fuego en el cráneo.
Los vecinos redujeron a los otros dos sospechosos
Tras el tiroteo, los otros dos hombres que presuntamente habían participado del intento de robo intentaron escapar, pero fueron interceptados por vecinos del barrio. Los sospechosos fueron reducidos y sufrieron golpes antes de la llegada de la Policía, que finalmente los puso bajo custodia.
Fueron identificados como Aníbal Ricardo Rivero, de 45 años, y Hugo Alberto Coronel Romero, de 48. Ambos quedaron a disposición de la Justicia.
Los investigadores también realizaron peritajes en el comercio y sus inmediaciones para determinar cuántas armas fueron utilizadas y de dónde salió cada uno de los disparos.
Las armas que secuestró la Policía tras el tiroteo
Durante los procedimientos fueron incautadas distintas armas que serán sometidas a peritajes. Entre ellas se encuentra la escopeta que habría utilizado el jubilado, además de armas atribuidas a los presuntos asaltantes. Según una de las reconstrucciones, entre los elementos había un revólver calibre .38, una pistola calibre .22 y un cuchillo.
Los peritajes balísticos serán determinantes para reconstruir la secuencia y establecer quién efectuó cada uno de los disparos que hirieron al jubilado y a su nieto, además del proyectil que provocó la muerte de uno de los sospechosos.
La investigación quedó en manos de la UFI N°4 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, con intervención del fiscal Martín Borgnia.
Según las fuentes aportadas, la causa fue caratulada como homicidio criminis causa en grado de tentativa, en concurso real con robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.