Un sacerdote quedó en la mira de la justicia de Catamarca que determinó elevar a juicio oral una causa en lo que se lo acusado de tres hechos de abuso sexual en perjuicio de un menos de 12 años, cometido entre los años 2001 y 2002.
Un sacerdote quedó en la mira de la justicia de Catamarca que determinó elevar a juicio oral una causa en lo que se lo acusado de tres hechos de abuso sexual en perjuicio de un menos de 12 años, cometido entre los años 2001 y 2002.
El padre Eduardo López Márquez deberá defenderse en el juicio dispuesto por la fiscal de la Sexta Circunscripción Judicial, Virginia Duarte Acosta, quien dio por concluida la etapa investigativa.
López Márquez está acusado por tres hechos y en el primero de ellos se le imputa "abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la situación de guarda y por ser cometido por un ministro de culto en calidad de autor", y "corrupción de menores agravada por la guarda de la víctima, en calidad de autor, en concurso ideal".
El segundo hecho que se le imputa abarca "abuso sexual con acceso carnal, calificado por la situación de guarda y por ser cometido por un ministro de culto, en calidad de autor", y "corrupción de menores agravada por la edad de la víctima, en calidad de autor".
Mientras que, por el tercer hecho, López Márquez enfrentará cargos por "abuso sexual con acceso carnal, calificado por la situación de guarda y por ser cometido por un ministro de culto, en calidad de autor", y "corrupción de menores en calidad de autor, en concurso ideal".
“La fiscalía penal de Recreo decidió elevar a juicio oral la causa del sacerdote Márquez por gravísimos delitos de pederastia, que son tres hechos de abuso sexual doblemente agravado por tener la guarda de la víctima en calidad de autor, y por corrupción de menores”, dijo a la prensa el abogado querellante, Sebastián Ibáñez.
En esta línea, el letrado aseguró que “López Márquez se transforma en el sacerdote que fue enviado a juicio por los delitos pederastas más graves de la historia judicial de Catamarca, ya que la escala penal en juego al sumarse las penas de todos esos delitos agravados es de 8 años a 40 años”, dijo.
Y agregó que "es el único sacerdote en Catamarca que tiene otra denuncia judicial hecha por otra víctima”.
Finalmente, las fuentes judiciales, explicaron que “los hechos por los que López Márquez fue imputado, habrían ocurrido entre los años 2001 y 2002, en perjuicio de un menor de 12, cuando el eclesiástico se encontraba a cargo de la casa parroquial de Recreo y aprovechando su estatus abusó de un niño menor de edad que concurría al lugar".