Gracias al rastreo de uno de los teléfonos robados, los investigadores lograron detectar que había sido reactivado con una nueva línea. El análisis de las comunicaciones permitió identificar al titular cuyo nombre es C.I.A., señalado como integrante de una banda dedicada a este tipo de delitos.
Con esa información, la fiscalía a cargo de Mariano Moyano (UFI N° 13) solicitó una orden de allanamiento para un domicilio en Hernandarias al 8000. En el lugar fue encontrado el sospechoso, quien quedó aprehendido de inmediato. Durante el operativo, los efectivos secuestraron cinco pares de zapatillas marca Puma reconocidas por las víctimas, un teléfono celular robado y un handy negro Baofeng, que habría sido utilizado como inhibidor de alarmas.
El otro caso comprobado en la causa
El detenido fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N° 44 de Batán. En el expediente consta que cumplía una libertad condicional por una condena por “robo agravado” tras una entradera cometida el 3 de abril de 2024.
En aquel episodio, una pareja fue atacada mientras dormía en su casa de Hipólito Yrigoyen al 3200. Los despertó el estallido del ventanal y fueron reducidos por tres hombres encapuchados, vestidos con ropa oscura y guantes. El dueño de casa fue tomado del cuello y arrojado al piso; luego ambos fueron atados con cables arrancados de un velador.
El botín incluyó 15.000 euros, dos notebooks (AXUS y HP), una tablet, teléfonos celulares, dos relojes de oro, joyas, un televisor de 32 pulgadas Kanshi, un revólver calibre .32 y una carabina calibre .22.
La fiscalía sostiene que C.I.A. sería parte de una banda de al menos cuatro integrantes, dedicada a robos domiciliarios planificados y ejecutados mediante comunicación permanente entre los involucrados. El accionar observado en los dos casos bajo investigación presenta un mismo patrón delictivo.