Cómo encontraron al jubilado
Los investigadores determinaron que Leguizamón había sido sometido a un violento ataque. El hombre tenía un cable alrededor del cuello y las piernas atadas, además de golpes en distintas partes del cuerpo y heridas provocadas con un arma blanca en la zona intercostal.
También presentaba lesiones defensivas en las manos y los brazos, que serán consideradas dentro de la reconstrucción de la mecánica del crimen.
En el lugar trabajó la Policía Científica, que secuestró dos cuchillos de cocina que serán sometidos a peritajes para establecer si fueron utilizados durante el ataque.
Entre las primeras hipótesis que maneja la investigación aparece la posibilidad de que se haya tratado de un robo seguido de homicidio. En la vivienda se constató que faltaba el teléfono celular de la víctima y se encontraron distintos sectores del inmueble revueltos.
Sin embargo, un detalle llamó especialmente la atención: la cerradura de la puerta no presentaba signos de haber sido forzada. Por este motivo, los investigadores analizan la posibilidad de que Leguizamón conociera a quienes ingresaron o que les hubiera permitido el acceso.
Las cámaras, una de las claves de la investigación
El análisis de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona permitió avanzar sobre la identificación de cuatro personas. Los registros muestran que ingresaron y salieron de la vivienda de Leguizamón durante el período investigado.
De acuerdo con la pesquisa, los cuatro sospechosos viven en propiedades ubicadas en las inmediaciones de la casa de la víctima. A partir de esa información se realizaron allanamientos de urgencia y fueron detenidos Víctor Rubén M., de 42 años; Ludmila Alejandra M., de 26; María Rosa M., de 60; y Sergio Leonel S., de 38.
Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron tres teléfonos celulares, prendas de vestir que podrían haber utilizado los sospechosos y otras dos cuchillas. Todos esos elementos serán sometidos a peritajes para determinar si tienen relación con el homicidio.
La causa está a cargo del fiscal Martín Schebes, titular de la UFI N°4 de Morón, quien interviene junto a las instructoras Paula Salvo y Lorena Stratta.
Los cuatro detenidos quedaron imputados por homicidio agravado por alevosía, delito que contempla una pena de prisión perpetua.