Ahora, Caputo buscará mostrar ante sus pares internacionales los avances del programa económico y reforzar el vínculo con Washington. También existe expectativa por un posible encuentro con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, quien participa de la cumbre, estuvo hace poco tiempo en la Argentina y ponderó la marcha del plan de Javier Milei.
La reunión se producirá mientras Bessent enfrenta una agenda internacional marcada por las tensiones comerciales, la guerra con Irán y la volatilidad de los mercados financieros.
Caputo se muestra ante el G20 y busca reforzar el vínculo con Estados Unidos
El encuentro entre Luis Caputo y Scott Bessent tendrá también una dimensión política y geopolítica que excede la agenda económica argentina. El secretario del Tesoro estadounidense es una de las figuras centrales de la relación entre Javier Milei y Donald Trump, que entre otras cosas ideó en el rescate financiero de 2025 un "swap" de reservas de dólares similar al que nuestro país tiene con China.
Caputo será uno de los protagonistas del panel dedicado al crecimiento global. Allí expondrá sobre las medidas aplicadas por el Gobierno argentino para alcanzar la estabilidad macroeconómica y buscará mostrar al programa de ajuste como una plataforma para el crecimiento futuro. Lo acompañarán Santiago Bausili, presidente del Banco Central; José Luis Daza, secretario de Política Económica; y Vladimir Werning, vicepresidente de la autoridad monetaria.
La agenda del G20 también estará atravesada por la situación de Estados Unidos, la deuda soberana, los desequilibrios económicos y la crisis internacional.
En la cumbre financiera del G20, Luis Caputo aspira a un nuevo encuentro con Kristalina Georgieva. (Foto: Archivo)
Bessent y la nueva ofensiva económica contra Irán
Bessent llegará a la cumbre con otro objetivo prioritario: conseguir respaldo internacional para profundizar el aislamiento económico de Irán.
El secretario del Tesoro anunció una nueva etapa de presión contra Teherán bajo la denominada “Operación Economic Outcast”, una campaña destinada a cortar las vías financieras que permiten al régimen iraní obtener divisas, vender petróleo y mantener sus redes de financiamiento. Estados Unidos ya sancionó a más de 60 entidades, personas y embarcaciones vinculadas con la generación de ingresos petroleros, tecnología nuclear y misilística y operaciones financieras.
Bessent advirtió que Estados Unidos podría ampliar las sanciones contra bancos y empresas que continúen haciendo negocios con Teherán. Uno de los principales focos de tensión será China, principal comprador del petróleo iraní. Washington analiza incluso medidas contra Beijing si continúa sosteniendo esas operaciones. La guerra entre Estados Unidos e Irán, que ya lleva seis meses, vuelve a poner en el centro al estrecho de Ormuz.