El perfil de “Pequeño J”
Nacido en La Libertad, Perú, Valverde Victoriano es señalado como un delincuente sanguinario y temido dentro del narcotráfico. Los investigadores lo describen como un joven que no respeta códigos y que utiliza la violencia extrema como mecanismo de disciplinamiento.
De acuerdo con la causa, fue quien tendió la trampa para atraer a las tres jóvenes desde La Matanza hasta una casa en Florencio Varela, donde fueron torturadas y asesinadas.
Los fiscales creen que se trató de un mensaje mafioso: durante la noche del crimen, la tortura y el posterior descuartizamiento de las víctimas habrían sido transmitidos en vivo en un grupo cerrado de Instagram, lo que refuerza la hipótesis de que se buscó intimidar a bandas rivales y marcar territorio.
La herencia criminal
El apodo de “Pequeño J” se remonta a su infancia. Era hijo de Janhzen Valverde, un integrante de la banda “Los Injertos de Nuevo Jerusalén”, que operaba en el asentamiento Nueva Indoamérica, en Trujillo.
Janhzen Valverde, acusado de violencia de género y con un historial de delitos, fue asesinado en diciembre de 2018 en un ajuste de cuentas. Según la policía peruana, Wilder Lara Chávez, miembro de la organización rival “La Jauría”, lo ejecutó a balazos en venganza por el crimen de su cuñado, quien pertenecía a la banda “El Gran Marqués”.