En diálogo con A24, la mujer afirmó que una inspectora le solicitó que no hiciera la denuncia y que borrara el video porque a su hijo “le hacía mal revivir eso”, en referencia a la grabación de la golpiza que circuló entre los alumnos.
Respecto a la conducta del atacante, la madre aclaró que ya existían antecedentes de hostigamiento. “El nene ya había tenido algunos hechos de violencia, pero no había llegado a esta intensidad”, explicó. También recordó episodios previos en los que el agresor “le bajaba los pantalones delante de sus compañeros” o le quitaba la silla para que se golpeara la espalda.
En relación con la extrema violencia del ataque, Gisela fue contundente al compararlo con casos fatales: “Hoy podría estar llorando a mi hijo en una casa fúnebre”.
Finalmente, la mujer se refirió al estado emocional de Nahuel: “Está muy asustado, anoche lloraba mucho porque él quería comer y le dolía la boca. Me dijo que él tiene miedo”.
Según informaron medios locales, el agresor, tras ser retirado del aula, habría protagonizado una nueva pelea con otro estudiante en un salón diferente.