Las imágenes muestran a Hegeds bailando frente al Parlamento de Budapest, haciendo “air guitar” (como un rockero) y luego paso a celebrar como un bailarín. Algunos de sus colegas -especialmente varias de las mujeres- se sumaron a la danza para celebrar "un nuevo tiempo para Hungría".
Que pudiera bailar tan descontracturado como lo hizo, tiene una explicación: es traumatólogo.
Ni Michael, ni Elvis, ni Ken Swift. Es el ministro húngaro de Salud, al asumir el nuevo gobierno de ese país. (Foto: A24.com)
Desenfrenado baile a orillas del Danubio
Seguramente Johann Strauss jamás imaginó que su "Danubio azul" (no el vals, sino el río, por su color) sería el lugar que 159 años más tarde vería a un traumatólogo desenfrenado bailando "break". Fue la mejor manera que encontró el flamante ministro de Salud para demostrar que Hungría ingresa en una nueva etapa. Necesitó solo unos pocos pasos, muy bien realizados, para marcar el cambio de época.
El nuevo primer ministro, Péter Magyar, es socialdemócrata y europeísta. un corte profundo con el autoritarismo de Orbán. Además, es respetuoso de la división de poderes, de las minorías y de la libertad de prensa. La antítesis del conservador derrotado en las urnas. Con los movimientos en su cuerpo, Zsolt Hegedus hizo más que cualquier discurso del nuevo premier.
Tampoco necesitó demasiados ademanes para que los demás ministros y ministras "salieran a la pista" a bailar con él. Superado el shock inicial y las sonrisas, todos se pusieron a bailar. Y había miles de ciudadanos celebrando y grabando con los celulares. Cómo no iba a volverse globalmente viral esa imagen.
A orillas del Danubio. El nuevo gobierno húngaro baila siguiendo los pasos del ministro de Salud. (Foto: Captura de TV)
Ahora, a gobernar
A ningún gobierno se lo priva de su "luna de miel" con el electorado. Y como si se tratara de una boda, hubo baile a lo grande. Como reclama estar junto al Danubio. Ahora, viene lo duro. Para Magyar y su gobierno. Hacer que las buenas promesas de campaña se vuelquen en hechos. Y es ahí donde se ve la habilidad de verdad. Ese es el gran baile. Si Magyar es como su ministro de Salud, ya lo veremos. Si empieza pidiéndole que le enseñe a mantener ese vertiginoso equilibrio, le irá bien. En otro tipo de danza, mucho más importante.