Un efectivo de la Policía Bonaerense abatió a un ladrón de 16 años en la localidad de Villa Madero, partido de La Matanza, luego de que el menor intentara robarle el auto a un vecino junto con un cómplice, quien logró escapar del lugar.
Un agente de la Policía Bonaerense, que se encontraba franco de servicio, intervino en un asalto en Villa Madero y abatió a un delincuente de 16 años. El joven tenía antecedentes por robo y homicidio.
Un efectivo de la Policía Bonaerense abatió a un ladrón de 16 años en la localidad de Villa Madero, partido de La Matanza, luego de que el menor intentara robarle el auto a un vecino junto con un cómplice, quien logró escapar del lugar.
El hecho ocurrió en la intersección de Cabildo y Junín, donde el agente José David, quien se encontraba franco de servicio, presenció el asalto mientras circulaba en su vehículo. Según su testimonio, dos motochorros armados abordaron a un automovilista que descendía de su rodado con intenciones de sustraerle el vehículo.
De acuerdo con el parte policial al que accedió Noticias Argentinas, el oficial descendió de su auto y dio la voz de alto, momento en el que los delincuentes exhibieron sus armas. Ante la amenaza, el agente realizó tres disparos, lo que provocó la huida de los asaltantes.
Sin embargo, a unos 50 metros del lugar, uno de los sospechosos cayó gravemente herido. Minutos después, personal médico confirmó su fallecimiento. Según las pericias, el joven presentaba dos impactos de bala en la zona costal izquierda.
El delincuente fue identificado como V.S., de 16 años, quien tenía antecedentes por robo de automotor en abril de 2023 y homicidio en mayo del mismo año en Aldo Bonzi.
En la escena del crimen, los efectivos hallaron un arma de fuego Bersa calibre .22 mm junto al cuerpo del fallecido. Tanto el policía interviniente como la víctima del intento de robo resultaron ilesos.
La causa fue caratulada como homicidio en ocasión de robo y quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Temática Homicidios del departamento judicial. El fiscal Romero ordenó el secuestro de las armas involucradas y determinó que no se tomen medidas contra el policía, quien actuó en defensa de un tercero.