En ese sentido, Acuña destacó que "la propuesta la elaboramos con docentes, directivos y especialistas en educación. No es una decisión improvisada, no es algo inventado. Es algo posible, realista y algo necesario porque los chicos estuvieron un año sin clase sin haber podido aprender entre pares y estar con sus docentes”.
“La escuela a la que volvemos no es la de marzo del 2020 pero tampoco la del año pasado ya que la regla va a ser la presencialidad y la excepción la educación remota. Tengo la confianza de que vamos a tener clases el 17 de febrero”, finalizó la ministra.