Entre las distintas dificultades que planteó, Pantalone se refirió a cómo las low cost y sus valores por demás accesibles alteraron el mercado. “No se puede sacar un avión con una tarifa por tramo más barata que un kilo de carne. Con $500 por pasajero no se puede seguir volando”, afirmó, para luego asegurar que esto no significa que esté en riesgo la seguridad de los pasajeros. “Las que están en riesgo son las compañías”, aseguró.
"Hubo un pedido desde la política (el peronismo) para que Pablo Biró (titular de APLA) baje el perfil porque sentían que los estaba perjudicando", explicó una fuente del sector a A24.com.
Este pedido, en síntesis, implicó que la continuidad de la protesta quede en manos de los aeronavegantes, quienes están menos emparentados con el sindicalismo más duro y resultan más "amigables" en tiempos electorales.