Fue por “abandono o retención de tareas durante las medidas de fuerza” del 8 de noviembre. Desde la empresa explicaron que, por esa protesta, se cancelaron “258 vuelos, afectando a más de 30.000 pasajeros”.
Las suspensiones fueron comunicadas por telegrama, y don de entre 10 y 15 días, según el nivel de afectación al servicio. Las sanciones más largas corresponden a quienes hicieron abandono del trabajo, y se harán en forma escalonada para no afectar la operación de la empresa. Durante ese período, el empleado no cobra el salario.
La empresa aclaró también que el hecho de que sean 376 los sancionados "no implica que no hayan sido más los que se negaron a trabajar ese día", sino que "son aquellos en los que se pudo constatar su ausencia o retención de tareas, con prueba documental generada por los inspectores y escribanos".
Pero eso no es todo. Al margen de las suspensiones, la empresa descontará las horas no trabajadas a todos aquellos que participaron de las asambleas.