Además, aseguró que cumplirá con su promesa de campaña y que hará "lo necesario para que la deuda no se pague a costa de más hambre de los argentinos".
En cuanto a la suba del dólar, Fernández opinó que “no hay argumento lógico para que esto pase” y culpó a los acreedores por tener las herramientas para "molestar en la economía interna". “¿Para qué necesitan estos dólares? Para nada, para especular. Tuvimos una inflación muy acotada, ¿para que necesitan? Es solo especulación”, indicó.
Por otro lado, le respondió a los sectores de la oposición por las críticas al alto nivel de la emisión monetaria y al déficit fiscal: "Si hay alguien que detesta el déficit fiscal es Alberto Fernández, pero me piden que ayude a las pymes, a los sectores vulnerables, que pague la deuda y que tenga superávit fiscal: todo no se puede”.
A la hora de hablar sobre su pronóstico con respecto a la economía, el presidente dijo: "creo que caerá entre 5 y 6 puntos". De todas maneras, aseguró que la situación se puede revertir recordando que durante su gestión como Jefe de Gabinete en 2002 la economía se contrajo 11 puntos y se pudo recuperar.