"Yo le mandé un mensaje de texto a Horacio diciéndole que se quedara tranquilo, que vamos a resolver estos problemas de otro modo: 'Esto es lo que te dije que íbamos a hacer pero no tenés que intranquilizarte'. Y la verdad es que que yo no hice todo esto para intranquilizar ni para jorobar a nadie”, aseguró el mandatario.
De inmediato, Fernández recordó un discurso suyo pronunciado recientemente en el que habló de la "opulencia" de Buenos Aires y rechazó que la determinación tomada en la noche del miércoles estuviera vinculada con esa expresión.
"La Ciudad opulenta de la que hablé no es resultado de Horacio ni de Macri, se fue construyendo a lo largo de décadas, con el modelo de país de 1800, centralizando todo en un puerto", señaló
"No es culpa de alguien, es culpa de todos a lo largo del tiempo. Eso hay que ir corrigiéndolo paulatinamente. Las cosas se agravan cuando se le ceden recursos nacionales a la Ciudad por vía de decretos", añadió.