Su consolidación como líder de la crisis agita el nerviosismo del ala dura que milita junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Desde esos sectores trascienden los cuestionamientos que la ex Presidenta le haría a varios ministros: el jefe del Gabinete, Santiago Cafiero; Daniel Arroyo (Desarrollo Social); Marcela Losardo (Justicia); Felipe Solá (canciller) y Miguel Pesce (presidente del Banco Central).
Desde el kirchnerismo lo niegan. Pero la reunión entre Alberto y Cristina, el martes último, fue hermética. Por ahora no habrá cambios en el Gabinete.
Por esas tensiones, el Presidente estalló contra los empresarios. Les enrostró que el Estado pagará el 50% de los salarios. Se molestó porque la UIA dijo en su informe que:
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Solo el 20,2% de las empresas accedió a los préstamos al 24% para salarios.
- El 57,1 no pudo hacerlo por diversas dificultades y que el 22,7 no lo intentó siquiera.
- Que el 77% de las empresas no puede pagar la totalidad de los salarios para este mes de abril
- y que el 95% tuvo caída en las ventas reales.
La buena noticia es el aplanamiento de la curva de contagios nacional, lo que le permitió organizar con el grupo de expertos infectólogos la etapa de la “reapertura progresiva” de la dichosa cuarentena. Muy paulatina, muy controlada, y muy segmentada. Pero reapertura al fin.
Pasó todo el día de ayer hablando con el jefe del Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y con sucesivos mandatarios para terminar de definir el anuncio de hoy o mañana.
La duplicación de contagios a nivel nacional va decreciendo: es cada 21 días. El 16/4 había 2571 casos, ayer había 5208. En provincia (concentrado en Conurbano) es cada 16 días. En la Ciudad se duplica cada 15 días. Esto marca una aceleración en el distrito porteño y una desaceleración en provincia.
Hasta el lunes último, la duplicación nacional era cada 20 días, en CABA cada 17 y en provincia cada 14. En Córdoba, la duplicación es cada 24 días, en Santa Fe cada 26 y Jujuy cada 33. Por ese motivo, la mayor preocupación de las autoridades nacionales y porteñas es el pico de crecimiento en CABA.
Las villas de emergencia son el foco principal de contagios. La Ciudad confirmó 365 casos de Covid 19 en barrios vulnerables, aunque 36 ya tienen alta médica. En el Barrio 31, 237 casos. Y en el Barrio Padre Ricciardelli (1-11-14), 100.
“En la Ciudad se les escapó la tortuga. Hace dos semanas tuvieron el primer caso en la Villa 31 y hoy son 237. Les dijimos que se ocupen de las villas y los geriátricos, que estallaron antes”, dijo un infectólogo a A24.com.
Así y todo, el Presidente y el grupo de expertos están de acuerdo en abrir la etapa de “reapertura progresiva” para retomar el trabajo y actividades locales -sin actividades masivas aún- con el transporte público con capacidad muy limitada al 50%, distanciamiento social, bicicleta y charters.
Se avanzó en muchos protocolos de actividades. Las pymes estarán bajo protocolo. El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, tiene una lista de 1000 empresas con protocolos rigurosos, enviados por las provincias.
Hay distintos sectores: automotrices, autopartes, plástico, metal mecánica, textil y calzado. En algunas provincias se reabrirán más temprano que otras.
El Presidente y los infectólogos hablaron del modelo Portugal: al mínimo aumento de la curva se vuelve a cerrar la cuarentena. Los criterios epidemiológicos los seguirá cada provincia, por sectores y regiones. Se permitirán caminatas cortas para adultos mayores y niños en diferente horario, siempre según cada distrito.
Por ejemplo, el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, hizo ya una reapertura generosa, pero con estrictos controles de circulación. Cada permiso de circulación tiene horario y circuito permitido; la policía detecta en una app en rojo si está fuera de horario. Y el infractor es detenido. Así pudo reabrir la obra pública, privada, abogados, profesiones liberales, fábricas de ladrillos y materiales de construcción, ópticas y la tómbola para evitar la clandestina que se estaba instalando. Hay que atender todo. También abrió peluquerías, kinesiólogos dermatólogos, con protocolos muy estrictos (guantes, tapabocas y ojos).
En la provincia de Buenos Aires, Kicillof quiere rehabilitar varias industrias del conurbano, aunque tiene una situación epidemiológica también compleja. De eso habló ayer con el Presidente. Todo quedará a criterio de la resolución del gobierno nacional.
Pero presentó ítems que no habían sido aprobados por la Nación el 26/4: industria blanca, electrodomésticos (estufas, por ejemplo), ensambles, calzado, textiles, construcción. Siempre con protocolos muy estrictos, y sobretodo en transportes: charters y turnos diferentes.
En la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta se reunió también con el Presidente y le planteó su plan. De no mediar cambios, el lunes podrán abrir comercios de proximidad. Deberán atender según número de DNI. Funcionará el sistema de take away más extendidos, y la construcción en excavaciones y espacios interiores e inicios de obras.
Lo esencial sigue como hasta ahora. En esta nueva etapa a partir del lunes más comercios habilitados con muchos protocolos, quedando afuera rubros que mueven mucha gente, gastronomía, indumentaria, cuidado personal, grandes obras y profesionales. A esto se le suma salida con los chicos los fines de semana, pero a partir del lunes 11. Salidas de adultos mayores no por ahora
No estarán aún habilitados los comercios de indumentaria, calzado, peluquerías y gimnasios. Si la prueba funciona bien, más adelante se incorporarán nuevos rubros. Tal vez, el lunes siguiente. Y así hasta llegar a shoppings. También, cada rubro tendrá su protocolo.
La intensidad del crecimiento de la curva preocupa en la Ciudad, pero por ahora es errática, aunque pareja. Además, la apertura sujeta al comportamiento de la gente y de la curva de contagios. Extremo cuidado sobre geriátricos, adultos mayores, barrios vulnerables y personal de la salud.
Se apuntará al fortalecimiento del sistema de salud (camas, insumos).
Para alentar a la población, la Casa Rosada difundió ayer dos informaciones en forma oficial. Por un lado, una nota del New York Times, que se tituló: “El golpe del coronavirus: el presidente de Argentina Fernández crece en las encuestas sobre el manejo del COVID-19”. El Presidente necesita legitimarse aunque eso mismo le crea pujas internas con el kirchnerismo en el Frente.
El texto de la nota destacó que su crecimiento popular se obtuvo “reforzando su influencia política mientras hace frente a los acreedores internacionales ante una importante renovación de la deuda pública”.
La otra difusión, con foto incluida, fue la decisión del Grupo del BID que desembolsará este año 1800 millones de dólares a la Argentina “para ayudar a mitigar las consecuencias sanitarias, sociales y económicas que generó la pandemia coronavirus COVID-19 en el país”. Y destacó que es el mayor monto de asistencia financiera que el organismo brinda a la Argentina en los últimos 10 años.
Alberto Fernández debe afirmarse en sus logros para anunciar la reapertura de la cuarentena más difícil de estos 49 días. Justo en el pico de crecimiento de contagios en el área metropolitana y cuando la economía presiona por un poco de oxígeno. Cualquier error, teme, podría hacerlo retroceder a fojas cero.