El comunicado oficial también envió un mensaje al gobierno de Nicolás Maduro y su responsabilidad de convocar al diálogo para salir de la crisis política que afecta a ese país: "Es claro que no pueden las autoridades venezolanas desconocer, sin embargo, que producir las condiciones para un diálogo que resulte productivo es primordialmente su responsabilidad".
El gobierno argentino señaló que "del diálogo no puede apartar a la oposición en su conjunto. Un diálogo que sin duda se vería enriquecido con voces provenientes de los principales actores sociales del país, como la Iglesia, el sector empresario y las organizaciones no gubernamentales, sin exclusiones.
"En un contexto en el que la pandemia ha hecho estragos en la región, las sanciones y bloqueos impuestos a Venezuela y a sus autoridades, así como los intentos de desestabilización ocurridos en 2020, no han hecho más que agravar la situación de su población y, en particular, la de sus sectores más vulnerables", sostuvo la cancillería en sus argumentos para explicar la salida del grupo de 17 países de América en el que está incluido Estados Unidos, Brasil, Colombia, Perú, entre otros.
Se mantiene la crisis en Venezuela
Advirtió que "las sanciones han afectado el goce de los derechos humanos de la población venezolana, de acuerdo a lo que se constata en el informe de la Relatora Especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos.
Con este espíritu, la Argentina continuará sosteniendo su compromiso con la estabilidad en la región, y buscará encaminar soluciones pacíficas, democráticas y respetuosas de la soberanía y de los asuntos internos de cada Estado", señaló el Gobierno de Alberto Fernández dos días antes de encabezar la Cumbre por los 30 años del Mercosur.