Argentina una y otra vez repite su historia como tragedia y como farsa. Argentina entró en default 5 veces. 1827 (Bernardino Rivadavia), 1890 (Carlos Pellegrini), 1982 (Reynaldo Bignone), 2002 (Adolfor Rodríguez Sáa), 2014 (Cristina Kirchner).
¿Qué pasó ayer? Argentina no entró en default total, pero, según muchos economistas entró en un default selectivo. Decidió incumplir los plazos de pago de la deuda para algunos acreedores (aunque sin quita de deuda y sin quita de interés).
El ministro Hernán Lacunza lo dijo ese famoso primer día, cuando le llevó los apuntes que todos vimos en televisión. Tenés dos opciones:
Opción 1: llegar a un acuerdo político con Alberto Fernández y que el FMI te mande rápido los U$S 5.400 millones que faltan. De esa manera, te asegurás que el dólar flote entre los $ 57 y los $ 62.
Opción 2: no llegás a un acuerdo con la oposición y el FMI se pone jodido para mandarte la cuota que falta. Los mercados te sacan la confianza de manera definitiva.
Nadie te renueva los bonos ni las letras y vamos a tener el problema de liquidez. Te quedás sin reserva para controlar el dólar y el precio se va por las nubes. Eso es una salida por la ventana.
¿Qué entendió el gobierno? Que está situación era insostenible y no se llegaba de ninguna manera al 27 de octubre. Entonces decidieron reestructurar o reperfilar la deuda con el FMI y proponer un canje para los tenedores de letras.
Las reservas que te quedan hoy en el central quedan solamente para controlar el dólar. En definitiva, defender el peso a cualquier precio. Y así Argentina, como Sísifo, repite su historia de incumplimiento de pago crónico
Vuelve a quedar demostrado que la cosa pública no es para cualquiera. Vuelve a quedar demostrado que el mejor equipo de los últimos 50 años deja un desastre, no solo en la billetera de la gente sino a nivel financiero.
Lo digo con una mano en el corazón: nadie esperaba una gran gestión de Macri para la economía de bolsillo de la gente. Pero sí esperaban una mejor gestión de Macri aunque sea para los temas financieros (deuda, bonos, riesgo país), pero termina recurriendo a un canje de bonos para no patinarse las reservas, para no llegar a una cuarta corrida después de devaluar tu moneda.
Te vas siendo uno de los gobiernos que más pulverizó nuestra moneda, o nuestra plata. O sea, nuestro sueldo. Pero no estás seguro de haber controlado el tipo de cambio después de haber tenido 3 corridas que te hicieron perder casi la totalidad del préstamo más importante de la historia del FMI: U$S 57.000 millones. Por donde se lo mire, por izquierda o derecha, es un fracaso muy doloroso para el país.