"Seguiremos trabajando con la misma energía y dedicación y poder traer al país la mayor cantidad de vacunas posibles. Es una labor coordinada entre diferentes áreas de gobierno que resulta fundamental para lograr ponerle fin a la pandemia", añadió el directivo.
Tal como ocurrió con los otros dos viajes, este vuelo a Moscú se concretó de forma directa -sin escala técnica-, bajo la denominación de "ferry", es decir, cuando la aeronave va vacía, solo con su tripulación de cabina e incluso técnicos de mantenimiento y de carga, según el caso.
La travesía está a cargo de 10 tripulantes, entre pilotos y copilotos, que se irán alternando al comando de la nave, a los que se suman despachantes, técnicos y personal de carga, para llegar a 18 personas.
El viaje demandó 16 horas y el vuelo pasó por sobre Uruguay, Brasil hasta la altura de la ciudad de Recife y desde allí inició el cruce del Océano Atlántico para ingresar al continente europeo por España. Luego hubo un sobrevuelo por Francia, Suiza, Alemania, República Checa, Polonia y Bielorrusia, y finalmente el avión entró al espacio aéreo ruso hasta su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Sheremétievo.
El tiempo de carga en Moscú, según experiencias anteriores, debería demandar entre cuatro y cinco horas, por lo que el avión estaría despegando desde la capital rusa, tras completar la recepción de las vacunas y cumplir con los trámites aduaneros, antes de las 19, hora argentina.
El aterrizaje en Ezeiza está previsto para mañana antes de mediodía.
Este es el tercer vuelo que Aerolíneas realiza a Moscú para traer vacunas.
El vuelo que transportó la primera partida llegó a la Argentina el 24 de diciembre con 300.000 dosis, mientras que el segundo lo hizo el 16 de este mes con la misma cantidad.