En dilema es que el costo económico de la medida debe solventarlo la municipalidad, a cargo de la intendenta radical Inés Brizuela y Doria, la cual ya manifestó que no cuenta con los fondos para hacerla efectiva.
El resultado son las 1.600 toneladas de basura que no pueden ser retiradas del centro de la ciudad riojana por el problema gremial. Son diez camiones parados por la medida.
Inicio del conflicto entre Ricardo Quintela e Inés Brizuela y Doria
Si bien el disparador de la protesta es el atraso en el pago de salarios, el conflicto tiene otras aristas y se remonta a comienzos de mes, cuando la intendenta denunció que un grupo de personas que respondería a Quintela bloqueó la salida de camiones de basura para impedir la "normal prestación del servicio esencial de recolección de residuos".
El 9 de noviembre se produjo una respuesta a dicha acción, cuando manifestantes incendiaron el portón de entrada a la casa del gobernador.