El Ministerio de Justicia denunció que un boliche clandestino operaba en un piso cedido a la Universidad Madres de Plaza de Mayo, ubicado en Rivadavia al 2.700.
El Gobierno había afirmado que en el piso, ubicado en Rivadavia al 2.700, funcionaba un boliche con un búnker político y una vivienda irregular. Pero, ¿para qué se usaba el inmueble?
El Ministerio de Justicia denunció que un boliche clandestino operaba en un piso cedido a la Universidad Madres de Plaza de Mayo, ubicado en Rivadavia al 2.700.
Según informó ayer el vocero presidencial, Manuel Adorni, el inmueble había sido prestado por el Estado en 2018 con fines educativos, pero en lugar de aulas y pizarrones, la Policía Federal encontró en un allanamiento parlantes, luces y barras de bebidas alcohólicas.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Justicia informó que presentó una denuncia penal tras descubrir el uso irregular del edificio. "Se encontraron un boliche clandestino, ocupas y un búnker político, en violación flagrante de su propósito original. Además, el inmueble estaba en un grave estado de abandono y deterioro", indica el texto.
Además, el Ministerio reveló que en 2023 destinó 4500 millones de pesos a la Universidad de las Madres, sin que se reportara la presencia de un solo alumno.
El comunicado concluye: “Este despilfarro es una prueba más del saqueo sistemático de la casta. El inmueble será recuperado para su venta, y los responsables deberán rendir cuentas ante la Justicia”.
El periodista Rolando Graña, por A24, se comunicó con Adrián Albor, representante de la Universidad de Madres de Plaza de Mayo, quien desmintió las declaraciones del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, sobre la propiedad y uso de un inmueble en Plaza Once.
Según Albor, la universidad solo ocupó el segundo piso del edificio durante 2018 y enfrentó problemas para habilitarlo debido a deficiencias estructurales.
El equipo de A24 visitó las instalaciones para corroborar la transformación del espacio educativo en un lugar nocturno. Allí pudo ratificar el funcionamiento de dos organismos: uno dedicado a migrantes y otro al acceso a la Justicia.
Uno de los caseros del lugar, que vive en el edificio hace más de 20 años, habló con A24, dio detalles de la situación y diferenció lo que pasaba en el segundo piso y el tercero.
“Acá hay una academia de danza boliviana, ellos están todos los días, viene a hacer sus actividades de baile”, explicó el hombre sobre el presunto boliche. “En el segundo piso funcionaba la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo”, aclaró.
“Cuando asume el gobierno de Macri, el ministro era Garavano, la Universidad estaba Intervenida por Javier Bujan. Cuando toma posesión el PRO, como no tenía papeles Luis D' Elía en el segundo piso, los sacan a todos. Javier Bujan trae la Universidad al segundo piso”, argumentó.
“Cuando terminó el gobierno de Macri, se fue la Universidad”, continuó, y aseveró: “Acá arriba nunca se usó para la Universidad (de las Madres)”.
Por último, especificó: “El lugar es del Estado. Nosotros llegamos en el tiempo de Néstor, el primer piso se lo cedió a Edgardo Depetri con el Frente Transversal. El segundo a Federación de Tierra y Vivienda; y el tercer piso se lo cedió a los Familiares de Caídos en Malvinas”. Y concluyó: "Hace unos años, acá se hizo un cumpleaños para unos amigos, cayó el Gobierno de la Ciudad y lo clausuró, y nunca más se hizo nada".
En un comunicado oficial, el Ministerio de Justicia informó que presentó una denuncia penal tras descubrir el uso irregular del edificio. "Se encontraron un boliche clandestino, ocupas y un búnker político, en violación flagrante de su propósito original. Además, el inmueble estaba en un grave estado de abandono y deterioro", indica el texto.
Según las inspecciones, el lugar funcionaba como un establecimiento bailable con barra de bebidas alcohólicas, mientras también albergaba actividades políticas partidarias y otras prácticas ilegales.
Además, el Ministerio reveló que en 2023 destinó 4500 millones de pesos a la Universidad de las Madres, sin que se reportara la presencia de un solo alumno. “En vez de un instituto educativo, este lugar se convirtió en un centro de juerga y adoctrinamiento político financiado por el dinero de los argentinos”, afirmaron.
El comunicado concluye: “Este despilfarro es una prueba más del saqueo sistemático de la casta. El inmueble será recuperado para su venta, y los responsables deberán rendir cuentas ante la Justicia”.
Adorni también detalló que el edificio tenía otros fines no autorizados. En el tercer piso vivía una familia, mientras que los dos primeros pisos estaban ocupados por organizaciones privadas, como:
"Esto demuestra un desprecio absoluto por los contribuyentes. Se les terminó la fiesta", cerró el portavoz de Javier Milei.