El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tiene algo en la cabeza: quiere que Cambiemos quede constituido en Capital para las próximas elecciones, lo que implicaría ir a una interna contra Martín Lousteau en la ciudad.

No es solamente una idea trasnochada de él: Macri está detrás de esta iniciativa porque quiere que Cambiemos tenga presencia a nivel nacional en todos los distritos. Aunque saben que la idea tiene una traba poderosa: Elisa Carrió.

“Es cuestión de tiempo nada más, pero vamos a terminar confluyendo en un mismo espacio”, dice una alta fuente del gobierno de la ciudad.

¿Qué cambió desde 2017 cuando le habían cerrado todas las puertas a una posible interna? La principal diferencia, que nadie va a reconocer, es que lograron que Lousteau quedara tercero y sin chances en la última elección. Pero además, cambia el escenario nacional: en 2017 la orden había sido que no hubiera internas en ningún lugar del país; en Capital la UCR quería competir contra el PRO, y encima con un buen candidato.

Para 2019, la estrategia de la Rosada parece ser distinta: habilitar internas en todos los distritos, que todos sumen para Macri y que gane el mejor. Quizás sea la única manera de solucionar la interna entre la UCR y el PRO en algunas provincias.

Larreta está ahora enfocado en la gestión. Cree que si logra cumplir sus promesas de campaña va a poder ser reelecto sin problemas. Sabe que es uno de los dirigentes con mejor imagen del país y que su gestión tiene índices de aprobación altísimos.

Sueña con finalizar (o empezar) algunas obras emblemáticas:

  • Iniciar las obras del RER, que unirá por debajo de la 9 de julio todos los trenes metropolitanos. (Estaría lista en 2023).
  • El desarrollo del paseo del bajo que conectará las autopistas Illia y Buenos Aires La Plata.
  • La nueva traza de la Illia, con la construcción de un nuevo parque lineal en la vieja autopista.
  • Elevación del Tren San Martin (el que va paralelo a Juan B. Justo)
  • Transformar 6 villas en barrios y llevar ahí dos ministerios
  • Terminar de generar conectividad en toda la ciudad para permitir, por ejemplo, lograr que se pueda implementar una histórica clínica digital para todos los habitantes de la ciudad.
  • Construcción de 52 escuelas
  • Puesta a punto de la policía de la Ciudad.

Con esas promesas cumplidas Larreta cree que su reelección está casi garantizada.

El factor vice

La decisión del comando electoral del PRO es en principio repetir las fórmulas presidenciales de 2015. Macri-Michetti; Vidal-Salvador y ¿Larreta Santilli?

En este último caso el problema evidente es que si Diego Santilli es candidato a vice en 2019, va a estar vedado constitucionalmente para ser candidato a Jefe de Gobierno en 2023. El sueño del “Colo”  es gobernar la Ciudad de Buenos Aires.

“Si él quiere, va a ser candidato a vice, pero entendemos que es el segundo político con mejor imagen de la Ciudad y que tiene sus propias aspiraciones”, repite uno de los armadores del PRO Capital. Algunos ya se ilusionan con que un candidato ya instalado como Santilli podría garantizarle al PRO la capital hasta 2031. Suena mucho, pero los políticos siempre hacen cálculos.

Santilli, por ahora, responde que él va a estar donde “Horacio” le diga. “Si se lo piden va a ser”, responden en su entorno. Creen que no hay muchas alternativas: ir a un ministerio nacional es alejarse de la Ciudad; ser candidato a legislador es entrar en un freezer; ¿alguna función clave en el gabinete de Larreta? Podría ser, aunque por ahora no se lo ofrecieron. Lo importante en la estrategia de Santilli es no despegarse ni de Larreta ni de los temas de la Ciudad.

Se trata en definitiva del famoso “juego de la gallina”. Ni Larreta le quiere decir “vos no seas”, ni Santilli quiere decir “yo no soy”. Por ahora todo se maneja con sutilezas.

Lousteau en baja y la desconfianza mutua

El larretismo en la ciudad se encargó de terminar de destruirlo en las últimas elecciones. Repasemos las jugadas por si alguien se las perdió.

  • Se llevaron a Carrió que había sido el principal apoyo de Lousteau en las elecciones de 2015.
  • Le pusieron un “candidato espejo”, es decir alguien que represente y busque al mismo electorado que él: Matías Tombolini, joven, economista progre... Se quedó con 5% que hubieran sido claves para que Lousteau quede segundo. Las malas lenguas dicen que su campaña la hizo Durán Barba; no nos consta pero después de las elecciones “Tombo” se quedó con el puesto de titular del Instituto de Vivienda de la Ciudad. Buen premio.
  • Ayudaron a la unificación del peronismo. Los lazos entre el presidente del PJ porteño, Victor Santa María y Larreta están intactos. Si el peronismo no iba unido, quizás Lousteau quedaba segundo.

Con las acciones de Lousteau en baja, Larreta admite competir contra él en una PASO.

Sin embargo, cerca de Lousteau ponen algunos paño fríos:

“El acuerdo está parado porque el PRO no tiene decidido qué quiere hacer. Nosotros queremos constituir Cambiemos pero con capacidad de discusión de temas. Lousteau es mucho menos duro que Carrió y sin embargo a nosotros nos dicen que no trabajamos en equipo”, dice uno de los mayores operadores del espacio.

“Hace mucho que no nos llama nadie, pero sabemos que tenemos que esperar un poco porque tienen condicionante Carrió. Lo que tiene que quedar claro es que nosotros no somos del PRO de la Ciudad, tenemos diferencias con Larreta y por eso queremos competir”, dice la misma fuente. En el radicalismo porteño se entusiasman: sienten que ahora tienen el apoyo del comité nacional para que apure al PRO y este acepte.

Por otro lado, saben que cuentan con un arma adicional reconocida por otro hombre que frecuenta el espacio: “Sabemos que somos instrumentos de Macri para romperle las bolas a Larreta, la suerte del espacio depende de la interna entre Macri y Larreta. Larreta no quiere opositores pero a Macri le viene bien que Horacio no piense que es el campeón del mundo”, cuenta .

Lousteau y Macri volvieron a hablar recientemente. “Lousteau se va a acercar a Macri pero sin quemarse. Desconfía, incluso por cuestiones de transparencia. Lo llamaban a Estados Unidos para hacer negocios y nunca para discutir una política pública”, dicen cerca de "El Rulo".

Evidentemente todavía faltan cerrar demasiadas heridas.