Y qué papel cumple el ministro de Agricultura en esto?. No estuvo ayer en la conferencia en Casa Rosada junto al Presidente. Tampoco el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. En cambio sí estuvieron el ex viceministro de CFK, Gabriel Delgado, quien fue designado interventor.
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, será en este caso el nexo directo del Presidente en lo que definió como política estratégica para la soberanía alimentaria. El objetivo: Intervención del Estado para influir en los precios de insumos internos de la cadena alimentaria y sobre todo, en las exportaciones no solo de granos, sino también de carnes, en el marco de lo que el Presidente avisora como una futura crisis alimentaria mundial por la pandemia.
Enseguida, el Presidente volvió a aclarar que aunque fue un proyecto que le acercó la senadora ultrak, la decisión fue suya y con matices de lo que hubiera hecho el kirchnerismo:
"Cuando planteé en el G20 que había que terminar con los bloqueos, porque no son bloqueos a un gobierno sino a una sociedad, la verdad es que eso lo sostengo, y allí dijeron ‘ah, Alberto Fernández cedió ante Cristina por Venezuela’. Lo declaré por Venezuela, por Cuba y por todos los bloqueos”, insistió.
Fernández dijo que esta medida no forma parte de un viraje que podría abrir una ola de estatizaciones de empresas privadas, aunque en un camino intermedio, también marcó diferencias con el primer peronismo de los años '50, mostrándose afin a un "capitalismo igualitario".
Fernández, después Kulfas y el diputado ultrakirchnerista, Carlos Heller salieron a explicar que la expropiación de una empresa privada tiene el doble objetivo de "salvataje" para preservar la producción del 15% del mercado de granos y las fuentes de trabajo de 2600 productores involucrados, y sumó "el objetivo estratégico de alcanzar la soberanía alimentaria".
Pero desmintió, una y otra vez, tener el objetivo de implantar un sistema de control total sobre el mercado de granos como fue la entonces Junta Nacional de Granos de Juan Perón en 1949 con un control total de los precios y exportaciones.
En este caso, el Gobierno define a Vicentin como "una empresa testigo" o modelo de gerenciamiento mixto a través del CEO de la estatal YPF AGRO, pero a través de la cual intentará influir en los precios de la cadena alimentaria y la liquidación de exportaciones, por ende, en la liquidación de divisas en el mercado de cambios.
Llamó la atención la ausencia del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero en el anuncio, en el que sí en cambio, estuvo y salió a defender la medida, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas que este martes, en declaraciones radiales, defendió la medida en el mismo discurso que el Presidente:
El kirchnerismo espera debatir la expropiación en el Congreso
Enrolados en el bloque que dirige Máximo Kirchner, el diputado del Frente de Todos y titular de la Comisión de Presupuesto, Carlos Heller, dijo que la intervención y proyecto de expropiación de la firma Vicentin "es de una enorme trascendencia" porque permitirá sanear su situación financiera y convertirla en una empresa testigo para el mercado de granos.
Heller reveló detalles del proyecto y advirtió que "el riesgo era que Vicentin terminara en manos de una multinacional que concentrara aún más el negocio o de algún grupo que comprara deuda y terminara licuando el activo que el Estado tiene adentro".
Heller dijo que la estatización "permitirá sanear la situación del Banco Nación porque la expropiación tendrá de por medio un proceso de tasación que se hará a través de los mecanismos estatales".
"Entonces -agregó- el Estado nacional le pagará a los antiguos miembros de Vicentin entre otras cosas, con lo que le deben al Banco de la Nación Argentina y lo que le deben a la AFIP".
Dijo que Vicentin "es una empresa que marca la cancha en el comercio exterior argentino de granos, oleaginosas y derivados y además es un grupo que se había expandido horizontalmente" a otros mercados como la carne, las oleaginosas y el biodiesel.
"Tener una empresa testigo estatal en el mercado exportador es de una enorme importancia porque hace a la fijación de precios, hace a los precios que se le pagan a los productores, no es una empresa cualquiera", concluyó el diputado ultrak que coincidió que el objetivo es "establecer una mejor condición a los productores de precios y de tiempos de liquidación de divisas y demás, está condicionando al resto", concluyó Heller.
Alberto dijo "creer en el capitalismo justo e igualitario" y aclaró que "esta estatización es una excepción" y de ninguna manera un modelo que se replicará en otras empresas en crisis por la cuarentena.
Keynesianismo puro, según la explicación que dieron Kulfas y el propio Presidente, que además diferenciaron la medida de la más ortodoxia peronista de los años '50 cuando se instauró el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) para controlar desde el Estado, la totalidad de la producción agropecuaria, el principal sector productivo y exportador histórico del país, que ya salió a cuestionar la medida con los tapones de punta.