Varios de ellos, junto a Schmid y Acuña, estuvieron en el encuentro con el Gobierno en la Casa Rosada.
Dujovne anunció un “Regimen simplificado de actualización de paritarias”. Esto básicamente permite que los empresarios y los trabajadores acuerden a cuenta de manera rápida hasta un 5% de aumento hasta que vuelvan a juntarse en paritarias (en su mayoría en septiembre).
Los sindicatos plantearon también otros temas: se habló del proyecto reforma laboral y pidieron conformar mesas de seguimiento de algunos temas. No tuvieron respuesta a esa demanda. Pero se llevaron la promesa de una nueva reunión para el martes. Aunque sea esto les da oxígeno a los Gordos.
Nervios crispados
“¿Estás seguro de que vos manejás el gremio?”, lo increparon a Fernández los sectores más combativos que ven el avance de algunos delegados como los de la línea 60 o los Metrodelegados, alineados a la izquierda.
Los llamados Gordos e independientes no quieren quedar pegados a un intento de desestabilización. Y necesitan que el Gobierno les dé argumentos para contrarrestar el paro nacional que quieren convocar los gremios más opositores, con Moyano a la cabeza.
Por eso, el Gobierno los convocó de urgencia a hacerles algún tipo de oferta. Se llevaron poco y nada. Apenas una promesa de aumento del 5% (a discutir con “la patronal”) y volver a juntarse.
“La calle se les va a la mierda a los Gordos; quedaría desdibujada si no apoya el paro", explica a A24.com una fuente al tanto de las negociaciones.
El veredicto final lo tendrá el Consejo Directivo. ¿Se llama al paro general? ¿Se le da tiempo al Gobierno? Si no hay acuerdo, ¿se terminará de fracturar la CGT?