También en el Gobierno apelan al apoyo que darían a esa propuesta los gobernadores del PJ que ya pidieron desacatar el fallo de la Corte, y que tras la marcha atrás del presidente Alberto Fernández, ahora negocian con la Casa Rosada alternativas para definir un nuevo esquema de coparticipación federal, además de reclamar a la Corte que escuche sus reclamos como partes perjudicadas por la decisión.
En el Gobierno sostienen que los puntos de coparticipación reclamados por Rodríguez Larreta no corresponden pagárselos, pero admiten que el Ejecutivo se ve obligado legalmente a cumplir el fallo de la Corte Suprema.
El problema para modificar la ley de Coparticipación, como reclaman CABA y los gobernadores del PJ, es que hace falta un consenso absoluto, es decir, que todas las provincias estén de acuerdo en el reparto y sea avalado por las respectivas legislaturas de cada distrito. Algo muy difícil de lograr, pese a que la reforma de la Constitución nacional de 1994 ordenó actualizar el reparto con la inclusión de CABA.
Por más de que la base sean los porcentajes dispuestos hace 32 años, hay mecanismos especiales que modifican esas proporciones, principalmente mediante la creación de nuevos impuestos o fondos complementarios, y en eso están pensando hoy el ministro Massa y Alberto Fernández.
Cabe aclarar que los fondos de la Ciudad de Buenos Aires no fueron contemplados por la ley de 1988, sino por acuerdos posteriores entre ambas partes. Esto se repitió durante varios años, hasta que durante la presidencia de Eduardo Duhalde se fijó en un 1,4%. Y Mauricio Macri, durante su presidencia, elevó por decreto -sin intervención del Congreso- los recursos transferidos a la Ciudad a 3,5 %.
El debate entre el Ejecutivo, la Corte Suprema y el Gobierno de la Ciudad, pasará ahora a la discusión parlamentaria, como confirmó el propio Alberto Fernández en declaraciones el miércoles a C5N.