Por otra parte, la entidad presidida por Daniel Funes de Rioja planteó que "los datos del INDEC evidencian que no es la Industria de Alimentos y Bebidas (IAB) quien tracciona mayoritariamente en la inflación general", como señaló Feletti en sus declaraciones recientes.
"Muestra de ello es que el IPC de septiembre se incrementó un 3,5%, mientras que el IPC de alimentos y bebidas lo hizo por debajo de esta cifra, alcanzando un 2,9%. Lo mismo ocurre en el acumulado 2021, donde el IPC general alcanza un 37% mientras que el de alimentos y bebidas aumentó 36,6%", precisó la COPAL.
Funes de Rioja afirmó que "el argumento de que la inflación se aceleró por los aumentos de la categoría de productos de alimentos y bebidas pierde sentido ya que existen otras divisiones cuyos precios crecen por encima del Índice IAB y del Índice General".
"Frente a la amenaza de la aplicación de la Ley de Abastecimiento y las manifestaciones sobre codicia, hay que reconocer que la industria no es la causa de la inflación sino que sufre sus consecuencias", añadió.
Al respecto, la entidad remarcó que "las políticas de congelamiento de precios no logran resolver los desequilibrios macroeconómicos que dan origen a la inflación" y que "resultan insostenibles ya que afectan el largo plazo para la continuidad productiva, dado que lleva a las empresas a producir a pérdida por no atender los innumerables aumentos de costos que viene afrontando el sector".
El ultimátum de Roberto Feletti
En las últimas horas, el nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, anunció que se abrió "un compás de espera de 12 horas" para seguir negociando con el sector alimenticio para alcanzar el acuerdo de precios a los valores vigentes al 1 de octubre con una extensión de 90 días.
La canasta incluye una lista amplia de bienes de almacén, lácteos, panificados, congelados, bebidas, artículos de limpieza, higiene, cuidado personal, perfumería y escolar entre otros rubros representativos del consumo cotidiano de todas las familias argentinas.