Ante la noticia del deceso, desde su entorno explicaron que la ex mandataria decidió no suspender el viaje, ya que está "muy preocupada por la salud de su hija".
Cristina partió, tal como tenía previsto, a las 0.52, en un vuelo comercial desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza rumbo a La Habana, donde permanecerá durante 10 días, tal como la autorizó la Justicia.