Peronismo Vs. Peronismo

Cuenta regresiva: Alberto Fernández "kirchneriza" su agenda y los gobernadores peronistas se le rebelan

El santafesino Omar Perotti es la punta de lanza de un malestar creciente. El llamativo silencio de los aliados. El rechazo de Córdoba.
Nicolás Poggi
por Nicolás Poggi |
Alberto

Alberto, el último peronista

Alberto Fernández: (Foto: archivo)

Alberto Fernández: (Foto: archivo)

Al compás de la “radicalización” de la agenda de Alberto Fernández, los gobernadores peronistas que supieron mostrarse como aliados del Presidente dentro del Frente de Todos empezaron en las últimas horas a marcar distancia y expresar sus diferencias, en algunos casos, con manifestaciones públicas, lo que altera los planes de unidad del oficialismo en el año electoral.

El intento del Poder Ejecutivo de reformar el Ministerio Público Fiscal y la decisión de cerrar las exportaciones de carne por 30 días para bajar los precios fueron demasiado para muchos de ellos. El santafesino Omar Perotti, que rechazó abiertamente el lockdown comercial, es la punta de lanza de un malestar creciente que podría terminar de cocinarse con las elecciones.

A grandes rasgos, con el cierre de las exportaciones de carne Alberto se ganó el apoyo de Juan Grabois y del kirchnerismo duro pero perdió ascendencia entre los gobernadores del PJ, representantes de un peronismo más moderado y a cargo, en muchos casos, de provincias que dependen de la actividad ganadera. También motivo un cese de comercialización de la Mesa de Enlace desde este jueves y hasta el viernes de la semana próxima.

https://twitter.com/JuanGrabois/status/1394454285690318857

¿Van a ir los propios mandamases del PJ en contra de sus votantes? Es el caso de Perotti: no escatimó en críticas a la decisión del Gobierno. “En Santa Fe, la ganadería genera trabajo, inversiones y tiene un inmenso potencial. Los cambios en las reglas de juego, con soluciones que no funcionan, sólo perjudican el futuro de la actividad que tanto nos brinda a los santafesinos”, advirtió el mandatario provincial.

https://twitter.com/omarperotti/status/1394637032622800897

Para Perotti, “la solución es aumentar la producción y no cerrar las exportaciones. Tenemos las condiciones para abastecer el mercado interno y externo, manteniendo la posibilidad de exportar nuestros productos al mundo”, dijo por redes sociales y se diferenció de la Nación al asegurar que trabajará para el "futuro de la provincia, con una visión amplia que nos permita potenciar la ganadería, no achicarla”.

Es la segunda vez que Perotti interviene a contramano de las intenciones de la Casa Rosada. “Es política”, dicen en el gobierno de Sante Fe. “Para la provincia el sector ganadero es fundamental, y tenemos que hablar para nuestros votantes”, admiten ante la consulta de A24.com.

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Omar Perotti. (Foto: achivo)

Omar Perotti. (Foto: achivo)

El año pasado, Perotti se había plantado ante otra medida presidencial que lo afectaba directamente: la intervención de Vicentin, que el Gobierno promovió como parte de una gesta por la “soberanía alimentaria” y terminó retirando ante la falta de apoyos. Aunque, esa vez, el gobernador sí fue consultado por Alberto para que colaborara en encontrar una solución. Evidentemente, su aporte no fue suficiente.

La ley de “emergencia Covid” promovida por el Gobierno ya había motivado un planteo del santafesino en Casa Rosada para modificar los parámetros que habilitaban a tomar medidas: el gobernador buscaba reabrir las clases en Rosario y San Lorenzo. De todos modos, ese reclamo quedó en stand by ante el récord de casos del martes en la provincia: ahora el gobierno provincial suspendió las clases en tres departamentos, incluida Santa Fe capital.

Otros pagos

En Entre Ríos, donde la actividad ganadera alcanza el 8,2% del total del país, el gobernador peronista Gustavo Bordet no quiso jugarse. “Siempre hemos mantenido una actitud de diálogo y respeto con la entidades agropecuarias, y en base a eso haremos las evaluaciones pertinentes”, dijo a los medios locales por toda respuesta.

Quizás tenga peso el hecho de que Bordet pertenezca a una de las provincias emblemas del conflicto por la 125, donde hiciera su debut en política el ruralista Alfredo De Ángeli como referente del levantamiento rural de 2008. Corre la misma regla que para Santa Fe.

Gustavo Bordet, gobernador de Entre Ríos
Gustavo Bordet (Foto: archivo)

Gustavo Bordet (Foto: archivo)

En otros distritos como San Juan y La Pampa, donde mandan socios de Alberto como Sergio Uñac y Sergio Ziliotto, respectivamente, evitan pronunciarse sobre el tema. De hecho, en tierras pampeanas la UCR provincial le reclamó al gobernador que “defienda la mano de obra” local, pero hasta ahora no tuvo respuesta.

Cordobesismo

El peronismo cordobés no integra la coalición de gobierno del Frente de Todos. Sin embargo, su gobernador Juan Schiaretti supo servir de aliado para Alberto Fernández en algunas ocasiones. El amor parece estar cada vez más lejos. La provincia se sumó a la oleada de críticas por la medida del cierre de las exportaciones a la carne. El vicegobernador Manuel Calvo hasta diputados del gobierno provincial manifestaron su rechazo; Juan Schiaretti se encuentra convaleciente de una operación por un quiste en el riñón.

Mientras Calvo consideró la medida como un “tropiezo con la misma piedra” y dijo que podría generar “disminución del stock ganadero, pérdida de puestos de trabajo y desinterés y desinversiones”, el diputado Carlos Gutiérrez, jefe de los diputados schiarettistas, la ubicó en el “primitivismo de la búsqueda de soluciones a problemas que tienen otras raíces”, además de advertirle al Gobierno que “no es mediante el látigo y el control de precios que se consiguen los resultados".

https://twitter.com/ManuelCalvoCba/status/1394679340185554944

El ministro de Agricultura y Ganadería cordobés, Sergio Busso, le dijo a A24.com que habló con Schiaretti y que el gobierno provincial está “muy preocupado” por la decisión, a la que tildó de “desacertada”. “No dio resultado cuando se aplicó en 2006, con Néstor Kirchner; al contrario: perjudicó la cadena de ganado y carne y la destruimos, llegando a hacer desaparecer más de 15 millones de cabezas de ganado”, repasó el funcionario en diálogo con este portal.

Para Busso, “lo que hay que hacer es producir más y no cerrar las exportaciones, porque eso va a generar mayor oferta y mayores posibilidades”. Además, dijo, la medida es “contradictoria” porque “el Gobierno dice que hay que producir más para exportar más, porque eso genera dólares genuinos, pero por otro lado se cierra y da una mala señal”.

¿Fueron consultadas las provincias ganaderas para anunciar el lockdown? Busso dijo que no y apuntó que incluso tiene buena relación con el ministro de Agricultura, Luis Basterra, pero que cree que “ni él” debe haber estado al tanto del anuncio. “La medida fue tomada en otros ámbitos de decisión”, insinuó, en referencia al kirchnerismo, antes de hacer un pedido a todas las provincias que tengan que ver con la cadena de carne y de ganado rechazar la medida y apoyar al sector productivo.

El expediente judicial

Igual rechazo generó, en otra área, el proyecto del Gobierno para reformar el Ministerio Público y que busca que la elección del Procurador General sea por mayoría absoluta del Senado, en lugar de los dos tercios que rigen actualmente. Con ese expediente, el Frente de Todos busca además establecer un plazo de cinco años -reelegible por única vez- para que el cargo del jefe de los fiscales no sea vitalicio.

https://twitter.com/Dip_Gutierrez/status/1394616402733109248

Pero el schiarettismo se pronunció por la negativa: “No vamos a dar quórum, no vamos a firmar dictamen y, en el caso de que consigan quórum, vamos a votar negativamente”, dijo Gutiérrez y advirtió que en su provincia “todas las reformas que se realizaron fueron por consenso, y esto es lo que reclamamos frente a una discusión de este tenor”.

Mientras pareciera asomar un consenso en torno a la necesidad de aplicar mayores restricciones -el Presidente no dejó pasar la oportunidad y lamentó este martes el tiempo "perdido" por las provincias díscolas-, el resto de la agenda de la coalición de gobierno no encuentra interlocutores y evidencia un dialogo deteriorado incluso con sus propios aliados.