El DNU fue firmado por el presidente Alberto Fernández y todos sus ministros y abarca desde los cargos de directores, subsecretarios y secretarios de organismos dependientes del Estado nacional, incluídos el PAMI y la ANSES.
Raul Martinez quien fue designado como gerente general en Arsat durante el Gobierno de Mauricio Macri, se atrincheró porque no quería dejar su cargo en el organismo.
Con la llegada del Frente de Todos, fue Pablo Tognetti el elegido para ocupar el puesto de gerente general en la compañía estatal.
Pero el funcionario macrista no sólo no quería dejar su puesto, sino que también pidió una millonaria indemnización. Lo acompañaron en su decisión otros 10 políticos dentro de Arsat.
Lo mismo ocurrió con Aerolíneas Argentinas. Juan Ignacio Uribe, ex director de Recursos Humanos de la empresa aérea trabajó dos años y 11 meses y exige el pago de $418 millones, a razón de casi $12 millones por mes trabajado. El argumento es el mismo que Martínez: lo despidieron tras el cambio de gobierno en plena vigencia del DNU de Alberto.
Cuando Uribe se enteró por telegrama de la desvinculación publicó un mensaje en las redes sociales. “Desvincularon a nueve directores y 30 gerentes (con trabajos técnicos y sin militancia política) sólo por haber ingresado durante los últimos cuatro años. Doloroso e incomprensible”, escribió para justificarse.